Se trata de una instalación checa que propone una pausa sensorial y creativa en el corazón urbano de Logroño, España.
En tiempos de pantallas omnipresentes, rutinas estructuradas y espacios cada vez más definidos por el consumo, una instalación en apariencia modesta se alza como una invitación poderosa al asombro y al juego libre. Se trata de «Wildlings», una propuesta del estudio checo Nami nami que forma parte de la programación de Concéntrico 2025, el festival internacional de arquitectura y diseño en el espacio público que cada año transforma Logroño en un laboratorio de ideas y sensibilidad urbana.
Concebida por la arquitecta Klára Koldová y el diseñador Eduard Herrmann, «Wildlings» no busca impresionar por su escala ni por una espectacularidad formal sino por la experiencia que propone. Su fuerza radica, precisamente en su capacidad para crear un refugio sencillo y accesible que aleje, aunque sea por unos minutos, del ritmo acelerado de la ciudad.


Un microcosmos de naturaleza y silencio
La instalación se presenta como un círculo de cortinas translúcidas que, al ser atravesadas, conducen al visitante a un espacio delimitado, pero abierto a la imaginación. En su interior, ramas, piedras, piñas y tierra, recolectadas de la naturaleza cercana, se disponen sin jerarquía. Son materiales con los que el público, especialmente los niños, pero no solo ellos, puede construir, mover, transformar, o simplemente observar. No hay normas, no hay instrucciones.


Este gesto sencillo propone al juego como experiencia autónoma, sin resultados esperados, sin formas predefinidas. Es decir, una acción libre y creativa. En ese sentido, «Wildlings» recuerda que jugar también puede ser un acto de exploración, de calma y de conexión con el entorno.
Crítica a la sobreestimulación y elogio de lo esencial
Más allá de su apariencia lúdica, la instalación plantea una crítica sutil, pero firme a los modelos contemporáneos de infancia. En palabras de sus creadores, «Wildlings» responde a una creciente desvinculación de los niños respecto a la naturaleza, la imaginación espontánea y el juego no mediado. En lugar de pantallas, juguetes de plástico o recorridos ya trazados, aquí se ofrece un vacío fértil: un espacio para que suceda lo inesperado.
Esta filosofía guía también la práctica de Nami Play, una línea de trabajo dentro del estudio Nami nami centrada en intervenciones para la infancia. Su enfoque se aleja de los parques infantiles estandarizados y propone, en cambio, ambientes que respeten la autonomía creativa de los niños y que inviten también a los adultos a replantearse cómo nos relacionamos con el juego, el tiempo y el espacio.


Además, «Wildlings» tiene un carácter efímero que se refleja en su construcción. La estructura circular se compone de varillas de aluminio plegables, cortinas ligeras y cañas de pescar telescópicas ancladas a ocho piedras locales. Todo puede desmontarse fácilmente y adaptarse a otros contextos. Sin embargo, esa portabilidad no le resta profundidad porque acentúa su cualidad nómada y su capacidad de generar pequeños oasis temporales en cualquier rincón urbano.
En general, la obra dialoga con la esencia de la feria Concéntrico, que desde hace más de una década convierte el centro histórico de Logroño en un espacio de experimentación ciudadana. Allí donde la ciudad se convierte en materia para el arte y el diseño, «Wildlings» propone una escala distinta: la del niño que se agacha para tocar la tierra, la del visitante que detiene el paso para mirar con otros ojos y darle paso a la creatividad.


En su sencillez, «Wildlings» recuerda que a veces basta una estructura liviana, un puñado de elementos naturales y la disposición a no intervenir demasiado. Lo que sucede dentro de esa frontera circular no se puede prever ni controlar: puede ser juego, puede ser contemplación, puede ser memoria personal.
Y quizás ahí radique su mayor potencia, pues en el centro de cada diseño de Nami Nami está el concepto de juego libre, guiado por los propios niños y alimentado por la creatividad. Para sus creadores se trata de una llave que abre el mundo mágico de la imaginación infantil a todos.


