La nueva precolección de McQueen habla del Soho londinense como un lugar de transgresión y rebelión creativa, propio también del espíritu subversivo de la marca.
Con ese espacio como inspiración, para esta ocasión crearon prendas que buscan ser una síntesis de callejera entre informalidad y precisión, por lo que lanzaron su campaña fotografiada por Theo Sion en The Coach & Horses, un icónico centro de 1950 donde la contracultura y la tradición se entrelazaron.
A partir de lo que evoca el Soho de Londres como un enclave ecléctico en la ciudad donde los personajes que lo conforman y lo han conformado antes han sido íconos del arte irreverente como Francis Bacon, Caroline Blackwood, Lucian Freud y Elizabeth Smart, McQueen quiere seguir su línea de diseño subversivo. Por eso, la precolección otoño-invierno 2025 de la casa de moda quiere ser pura transgresión y rebelión creativa. La comunidad de Soho es su principal inspiración e imaginan a los portadores de sus prendas como escritores, pensadores y artistas vestidos con cuellos altos y envueltos en abrigos de hombros anchos.
Pero también encuentran en los contrastes del barrio espacio para otras formas y colores. Y es que este lugar de Londres también ha sido compartido con marineros fuera de servicio, en trajes navales y blusones informales. McQueen los plasma incluso en gabardinas de lana y seda. Además, sus tatuajes son trazados por esta propuesta en hilos metálicos y florales abstractos, incorporando motivos de archivo de McQueen: la golondrina y la mariposa.
En general, las prendas de esta precolección fueron concebidas con un estilo callejero que une informalidad y precisión en la confección, con prendas en tonos saturados para reflejar ese «resplandor sulfúrico» de la ciudad de Londres y en especial de Soho. Aquí convive la sastrería tradicional y el satén con encaje en chaquetas de vuelo hechas de nylon, pero también se incluye cuero envejecido con mezclilla en color índigo profundo.
Los textiles juegan un papel fundamental por su variedad y su vinculación con la cultura londinense. Se puede ver sastrería confeccionada en lanas tradicionales de fábricas británicas, rayas náuticas, estampados a cuadros «Príncipe de Gales» y tartán escocés. Además, los otros materiales presentes en la precolección son el satén y el cuero envejecido. Todo esto, se complementa con los bordados en hilo metálico, imncluyendo cristales y lentejuelas que les agregan brillo.
Para los accesorios, el bolso T-Bar Sling y el Skull Flower, con herrajes característicos de McQueen, aparecen aquí. También, se ven zapatos Mules T-Bar de slip-on en cuero negro y estampado pitón. Inspirados en la subcultura de los años 50 se encuentran algunas botas y gafas minimalistas con silueta delgada. La joyería mezcla metal en tonos plateado y dorado con la calavera McQueen adornada con cristales y perlas.
Para la campaña la fotografía y el entorno es un elemento más que refleja el espíritu de Soho. Theo Sion fue el encargado de capturarla en The Coach & Horses, un icónico centro de la década de 1950 donde la contracultura y la tradición se entrelazaron. Sin embargo, no se quedaron en ese pasado sino que buscaron que las imágenes reflejaran también lo que es el lugar actualmente. Por eso, Soho George, una personalidad local definida por su estilo de sastrería característico y Florence Joelle, cantante de jazz y blues fueron las musas.
El universo de Soho y McQueen se complementan y se entrelazan sin esfuerzo en una precolección que habla de los contrastes de una ciudad en movimiento donde la contracultura ha brillado.


