El 6 de marzo llegó a las librerías «Ama de casa», el debut literario de Maria Roig, conocida como una de las voces más prometedoras de la literatura contemporánea. La autora, originaria de Barcelona, cuenta una historia que mezcla realidad y ficción inspirándose en el día que su mundo cambió por un enorme socavón que se tragó parte del barrio donde vivía.
Pareciera que la historia de Maria Roig comienza en enero de 2005, unos meses antes de su comunión, cuando su mundo cambia para siempre. Una muerte y un abandono dejan a la niña y a su madre a la deriva, justo cuando un enorme socavón se traga parte del barrio y altera la historia del Carmelo para siempre.
Años después, es aquella niña la que ahora convertida en escritora recuerda ese momento con una imagen que marcó su infancia: una foto publicada en El Periódico en la que aparece con una camiseta de Las Supernenas, capturada el día en que vio al alcalde de Barcelona en lo alto de la cuesta de Dante Alighieri. Para Roig, aquella fue la primera vez que su existencia dejó de ser algo íntimo y pequeño, la primera vez que su vida privada se hizo pública.

Pero el camino para llegar a su obra literaria no acaba ahí, pues con ese hecho como detonante, Maria Roig tuvo que lanzar una campaña de crowdfunding para dar forma a su primera novela, «Ama de casa».
Aunque es actriz y cursó Estudios Literarios en la Universidad de Barcelona, desde los catorce años ha trabajado en todo lo que pueda: como canguro, como recepcionista, como animadora de fiestas infantiles y hasta como camarera en Noruega. Fueron sus horas libres las que la forjaron como escritora, pues las dedicó a la lectura y a la escritura. Así, los frutos de tales esfuerzos son sus obras de teatro y su proyecto más ambicioso hasta la fecha: «Ama de casa», su primera novela publicada en Lumen.

Y sí, el debut literario de Roig está inspirada en el derrumbe del Carmelo y en los ecos de su propia historia, pero la autora construyó un relato que trasciende lo personal y se adentra en lo social. Lo que comenzó como la historia de una niña que observa el mundo desde la ventana evolucionó hacia una narración más profunda, una poderosa reflexión sobre las transformaciones personales y colectivas, con una estructura que mezcla realidad y ficción.
La trama se parece a su historia, pero tiene toques que la hacen diferente. Una niña de nueve años espera ilusionada el momento más importante de su vida: su comunión. Tal vez entonces todo cambiará. Al barrio barcelonés del Carmelo, donde vive, llegará el metro. Desaparecerán las incómodas obras que han llenado de agujeros las calles. En su casa, es posible que pueda cerrarse la grieta que separa a sus padres desde hace tiempo, provocada por los problemas económicos y el desamor. Y será un día en el que ella, por fin, pueda ser la protagonista. Sin embargo, unos meses antes, en enero de 2005, todo a su alrededor se viene abajo. Una muerte y un abandono dejan a esa niña y a su madre a la intemperie en el instante en que se abre un socavón que engulle parte del barrio y cambia para siempre la historia del Carmelo.
Así, sin dejar de tejer realidad y ficción, Maria Roig nos ofrece un emocionante relato que es al tiempo personal y colectivo, íntimo y político. De hecho, la crítica ha dado opiniones positivas sobre la novela «Ama de casa«. Laura Ferrero afirma que se trata de «una voz singular y poderosa» y agrega que «Maria Roig firma un relato indispensable sobre las lealtades que definen la infancia». Por su parte, Miqui Otero destaca la obra por la «explosiva mezcla de perplejidad de clase, fantasía popular y ternura durísima». Incluso, Otero compara a la protagonista de la historia con la Daniela Astor de Marta Sanz y la Vozdevieja de Elisa Victoria.


