Nenúfares que brillan en aguas tristes. Entrevista a Bárbara Gil

Bárbara Gil
Créditos a Pilar Pellicer

Bárbara Gil es la autora de Nenúfares que brillan en aguas tristes. Una novela que nos embarca en una aventura por Bangladés. La autora ha conseguido dar voz a todas aquellas mujeres que levantan el país gracias a su trabajo en las fábricas textiles. Se exponen los hechos de estas empresas textiles y como afectan al país, de esta manera, cada uno de los lectores puede juzgar por sí mismos la situación tan precaria que se vive en este país. 

Bárbara es periodista de profesión, trabajó durante un tiempo para el periódico El Mundo y en comunicación corporativa. Después se formó en escritura narrativa en un máster de Escuela de escritores, y actualmente da clases en su propia escuela de Mallorca y en Escuela de escritores de manera online. 

Desde pequeña quiso ser escritora, y aunque esta no es su primera novela escrita, sí es la primera publicada. Bárbara ha seguido su sueño de niña y lo ha conseguido, pues esta novela marca el principio de su carrera como escritora publicada. 

Nenúfares que brillan en aguas tristes es el primer libro que escribes.

Sí, bueno es el primero que publico, tenía una novela antes que esta, pero era un poco experimental y esa no la he movido. 

El título es muy original, ¿Cómo se te ocurrió? 

Tenía un poco de miedo ahí, hay gente a la que le está gustando mucho pero también hay gente que no lo tenían tan claro. La verdad que la novela inicialmente tenía otro título. Se titulaba La sombra de occidente pero me dijeron que sonaba un poco a ensayo y a mí también me lo parecía y pensamos finalmente en este.

Al final cuando yo estaba escribiendo esta novela, tenía una idea presente, era el tema que enhebra toda la novela. “Solamente una flor tan bella como el nenúfar puede nacer en aguas estancadas”. Es la frase que utilizaron para el marketing de la novela. A mí me servía para no perderme, porque el nenúfar es la flor del país de Bangladés, hay muchísimos nenúfares allí y el pueblo bangladesí es muy resiliente y se definen a sí mismos de esa manera. Cómo es una de las propiedades de esta flor, pues era un título muy simbólico. Es un título muy poético que se termina de entender cuando lees el libro. 

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Javier Calderon

¿Sabías desde un principio sobre qué querías escribir? ¿En qué te inspiraste para escribir esta novela?

La verdad es que lo que tenía muy claro, quería investigar un poquito más sobre las condiciones de vida de las trabajadoras de la industria textil en países como Bangladés. Por otro lado, me gustan mucho las novelas familiares y que suceden en grandes casas y un pazo me parecía un sitio ideal. Esas eran las ideas que más claras tenía.

¿Por qué te decidiste por Bangladés para retratar la situación de las mujeres en las fábricas textiles? 

Vi un documental en el momento de documentarme, no tenía que ver tanto con las fabricas textiles si no que era sobre un cementerio de barcos que hay en la costa de Bangladés en Chittagong, en ella se desguazan barcos a mano. Me dejó muy impactada. En el momento en que lo vi supe qué quería viajar hacía allí, quería verlo de primera mano. 

También me impacto porque todos sabemos que estamos explotando a terceros países pero no sabemos cómo funciona este negocio. El tema de los barcos también es parte de eso porque en el momento en el que se deja de consumir, los barcos que transportan las mercancías dejan de tener uso y acaban en cementerios de bancos como este. El atentado medioambiental que se está llevando a cabo es brutal y esto también es parte de la industria textil y de otras industrias. Entonces al ver este documental me hizo decidirme por este país. 

En la profesión de escritor, ¿Crees que existe igualdad y reconocimiento del talento de las mujeres que publican? ¿Se valora de la misma manera a un hombre y a una mujer escritor? 

No, no lo creo. De hecho mi novela, al tratarse de una mujer que viaja a un país exótico que va en busca de descubrir un secreto familiar se considera una novela de tipo Landscape, pero son novelas que se asocian al público femenino y al sentimentalismo, a un romanticismo más bobalicón, pero no es así, porque yo he leído muchísimas novelas de este tipo que te hacen grandes críticas de la sociedad. Muchas están ambientadas en un período de guerra, pero se asocian a un público femenino y creo que es una gran equivocación.

No se nos trata igual, pienso en Isabel Allende, siempre ha hablado de lo mucho que ha tenido que luchar para que se valore su obra. 

Eres periodista de profesión y has colaborado en gabinetes de prensa, ¿Cómo compaginas el trabajo de escritora con el de periodista? 

Es verdad que yo empecé como periodista, de hecho empecé en El Mundo, en el departamento de documentación y me pasé después a comunicación corporativa, pero luego más adelante hice un máster de narrativa y cambié de profesión. Me puse a trabajar como profesora de escritura. Los últimos ocho años de mi vida los he dedicado a ser profesora de escritura, entonces lo compagino como puedo. Saco más tiempo para corregir los ejercicios de mis alumnos, para darles consejos que para escribir yo.

“Dos años de máster me sirvieron más que cinco de universidad”. 

Hay una cosa que nos sucede a los escritores y es que nos han quitado el derecho a aprender a escribir porque se cree que el escritor tiene que nacer. Uno va a aprendiendo, nunca en la vida se deja de aprender a escribir. 

 ¿Cuál es el proceso de escritura que sigues? 

Lo que me pasó con esta novela y no se lo recomiendo a nadie, es que viajé mucho. Mientras que escribía esta novela viajaba mucho. La empecé en 2016 después de mi viaje a Bangladés, estaba viviendo en esos momentos en Málaga y me dediqué a escribir durante dos meses pero decidí que me quería ir un año entero a Australia, estuve un año casi sin escribir y me volví a España. 

Estuve durante siete meses en Bilbao y ahí terminé de escribir el primer borrador. De ahí me fui a California y después me instalé en Mallorca. 

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Créditos a Pilar Pellicer

Tienes que encontrar el lugar para escribir bien. A raíz de esta novela empecé a utilizar fichas de planificación. De hecho saqué un cuadernillo para escritores que se llama Tu novela y ahí incluyo todas las fichas de planificación para que la gente vaya rellenado y se vaya escribiendo la novela por sí sola. 

¿Crees que los libros y sus historias son un canal para dar voz a las mujeres?

Yo quería de alguna manera, a través de Irina darle voz a todas aquellas mujeres. Para mí, las verdaderas protagonistas de la historia son las mujeres que van todos los días a las fábricas para levantar su país. Son las mujeres que ponen la fuerza que necesita el país. 

Intento confrontarte con la realidad y recordarnos a todos, a mí la primera que eso está sucediendo, creo que Irina le da voz a todas esas mujeres. Tenemos que encontrar la voz dentro de nosotras mismas. 

¿Qué libros o películas recomendarías que traten sobre mujeres o que estén escritas por mujeres? 

El ensayo de Irene Vallejo titulado El infinito en un junco, me parece que está muy bien.