Con 22 suites, jardines inspirados en ecosistemas locales y una propuesta gastronómica de alto nivel, Kymaia redefine la hospitalidad en Puerto Escondido.
Entre el mar y la selva oaxaqueña, a tan solo 30 minutos de Puerto Escondido, nace Kymaia, un hotel boutique que redefine la hospitalidad a través de una propuesta donde el lujo, la sostenibilidad y el bienestar conviven en perfecta armonía. Ideado por Ezequiel Ayarza Sforza, creador de Casona Sforza, este refugio se inspira en el significado de su nombre en sánscrito («milagro» o «maravilla»), invitando a los viajeros a una experiencia serena y sensorial.
Con 22 suites integradas en la topografía del entorno, Kymaia celebra la biodiversidad desde su arquitectura hasta sus jardines, diseñados para recrear los ecosistemas locales. Diseñado por el estudio mexicano Productora, se combina técnicas tradicionales, materiales locales y una estética que fluye con el paisaje. Cada estructura, con tonos arena y acabados en madera, parece emerger de la tierra como una extensión de la vida silvestre de Oaxaca.
En la zona más elevada se encuentran las cuatro Ocean Front Suites, con vistas panorámicas al océano y una piscina privada que invita al descanso. En la planta baja se pueden reservar las nueve Senior Suites, rodeadas de jardines que se fusionan con el horizonte y con una vista parcial al mar y la piscina. Mientras que en la planta superior, las nueve Junior Suites ofrecen vistas al océano y, para una mayor experiencia de relajación, incluyen hot tubs.
Por otro lado, la regeneración paisajística ha sido uno de los pilares fundamentales del hotel. Como parte de su experiencia sensorial única, se han creado cuatro jardines temáticos, inspirados en ecosistemas propios de la zona: El Palmar, caracterizado por sus altas palmeras, es un refugio de sombra y frescura que invita a la reflexión; La Napolera celebra la resiliente belleza de las plantas desérticas; El Humedal y El Guayacán ofrecen un recorrido por la diversidad de flora y fauna, reconectando a los visitantes con el vibrante paisaje local.
En cuanto a la gastronomía, el chef Eduardo García lidera los tres restaurantes del hotel: Septimus, Huachinango Bar y La Cueva, este último un restaurante subterráneo de atmósfera mística. Cada plato honra la riqueza de los ingredientes oaxaqueños, fusionando técnicas ancestrales con una mirada contemporánea.
El bienestar integral también ocupa un lugar central en Kymaia. El Shala, un espacio de contemplación, acoge prácticas como yoga, meditación y Qigong. Además, se ofrecen actividades al aire libre como senderismo, ciclismo o surf, que invitan a descubrir la belleza del territorio.
La experiencia se completa con detalles provenientes de los talleres de transformación comunitaria de Pueblo del Sol, una iniciativa respaldada por el hotel que promueve la producción sostenible y los oficios tradicionales como la alfarería, la carpintería o la cosmética natural.
Kymaia es más que un destino: es una declaración de intenciones. Un lugar donde el diseño consciente, el lujo sereno y el respeto por el entorno se entrelazan para ofrecer una estancia que transforma, conecta y deja huella.


