ALICE STORI LIECHTENSTEIN

Por Ana Dominguez-Siemens

El amor sustrajo a esta diseñadora de su Milán natal y la llevó a un castillo medieval en Austria. Lejos de amilanarse, Alice Stori creó en aquel castillo, llamado Hollenegg, un sitio de residencias para diseñadores contemporáneos que es ya lugar de peregrinaje para los amantes del diseño de autor. Cada año varios diseñadores pasan allí un tiempo y trabajan en torno a una idea común con el castillo como fuente de inspiración, que culminará en una exposición. Toda una labor curatorial que ha llevado vida y conocimiento a ese rincón austriaco y lo irradia al resto del mundo.

ALICE STORI LIECHTENSTEIN
Charlap Hyman Herrero. Fotografía de Lupi Spuma.
ALICE STORI LIECHTENSTEIN
Retrato de Alice Stori Linchenstein. Fotografía de Simon Watson.

Aunque se licenció como diseñadora, ahora ejerce más de comisaria, ¿por qué pasó de una faceta del diseño a otra?
Durante mis estudios, me especialicé en diseño de exposiciones y, tras graduarme, empecé a trabajar en proyectos en espacios públicos y a diseñar exposiciones. Creo que la exposición ha sido mi foco de atención y mi interés principal desde el principio. Pronto empecé a dirigir la producción de exposiciones además de diseñar el espacio, y poco después me interesé cada vez más por el contenido que por la forma. Decidí lanzarme y nunca he mirado atrás.

Fueron sus circunstancias familiares las que le llevaron a vivir en el Castillo de Hollenegg. ¿Qué fue lo que la impulsó a emprender allí algo interesante tanto para el castillo como para la comunidad de diseñadores?
No tardé en darme cuenta de que si quería sentirme a gusto en Hollenegg tenía que hacer algo creativo con el espacio, sobre todo para no sentirme intimidada por él. Siempre ha sido un lugar maravilloso al que invitar a gente y recibir huéspedes, así que la idea de la residencia se me ocurrió bastante rápido; es un lugar lleno de inspiración y quería compartirlo con personas que pudieran apreciarlo y sacarle provecho. Me encanta ver el castillo a través de los ojos de los visitantes, cada vez descubro algo nuevo. La idea de organizar una exposición además de todo esto fue una locura, pero afortunadamente en aquel momento no me di cuenta de todo el trabajo que supondría, así que me puse manos a la obra. 

Morphosis exhibition ph.Federico Florian
Exposición Morphosis. Fotografía de Federico Florian.

¿Podría contarme algo sobre la historia del castillo que pueda explicar su interés en asociarlo a actividades relacionadas con el arte y el diseño? ¿Dispone el castillo de una amplia colección de artes decorativas?
La mayoría de los castillos son edificios hermosos que cuentan con habitaciones vacías. La excepcionalidad de Schloss Hollenegg es su colección de muebles y piezas de artes decorativas que abarca cinco siglos. El castillo siempre fue un lugar de ocio y los diferentes propietarios en sus 800 años de historia nunca residieron allí a tiempo completo, sino que sólo pasaban allí los meses de verano, invitando y entreteniendo a familiares, amigos y visitantes de modo que, cuando recibimos a los diseñadores o inauguramos las salas para la exposición, no estamos haciendo nada nuevo.

¿Cuál fue la idea principal a la hora de desarrollar el programa para el castillo? ¿Tiene un leitmotiv central en torno al cual giren todas las actividades?
La misión del proyecto es apoyar a jóvenes diseñadores emergentes, con el fin de crear un espacio para la investigación, el pensamiento y la crítica en materia de diseño. Nos centramos en el diseño conceptual y experimental, que a menudo se solapa con otras disciplinas y que está relacionado con la artesanía y el arte. Como plataforma, queremos promocionar a los diseñadores con los que trabajamos y estamos convencidos de que tanto el pasado como el futuro deben seguir creciendo de manera paralela.

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