El hotel boutique en Marrakech

boutique
Saad Alami

Marrakech con sus tonalidades rojizas y sus calles estrechas, brilla por su tradición y su cultura. Con más de 900.000 habitantes es una de las ciudades más cosmopolita de Marruecos, la capital económica. 

Marrakech, cuyo significado es Tierra de dios, es una de las cuatro ciudades imperiales de Marruecos junto con Mequinez, Fez y Rabat. 

El Fenn es uno de los hoteles boutique que se ocultan entre las calles de la ciudad roja, a 15 minutos del aeropuerto de Marrakech Menara. Un hotel boutique que en 2021 ha reabierto tras su expansión. En total tiene una ocupación de 2.700 metros cuadrados y 1.300 metros cuadrados de azotea. En total dispone de 31 habitaciones y 3 piscinas

©Daniel HackEl Fenn_331
Daniel Hack
El Fenn c Igor Demba 294
Igor Demba

La terraza de la azotea tiene una de las vistas más icónicas a la mezquita de Koutoubia, así como de los tejados de Marrakech. Las 31 habitaciones y suites son de estilo individual, no hay dos habitaciones que sean iguales. Unas de color rosa, otras verde azulado, pisos de cuero de camello cosido a mano y otras tienen paredes de yeso de cal mezclados a mano. Aunque todas poseen un estilo característico de El Fenn: muebles europeos mezclados con diseño marroquí. 

El precio de la estancia de este hotel boutique está entre los 250€ por noche y los 350€ la habitación más cara. En la reserva, los huéspedes podrán elegir la habitación con las vistas que más les guste. 

Todo empezó en 2002, cuando los propietarios originales James y Branson buscaban una casa de vacaciones en Marrakech. Visitaron un riad casi abandonado y salieron de allí siendo propietarios no solo de una casa, si no de varias. El edificio principal se vendía junto con otros más pequeños. 

En 2004, El Fenn abrió sus puertas con seis dormitorios y empezó a ganar seguidores afines. 

En 2011, el socio gerente Smit empezó a administrar el hotel y empezó una nueva remodelación con una apariencia que a día de hoy se mantiene. 

En 2020 se hizo la última remodelación, en donde los dueños aprovecharon para expanderse en territorio. 

Actualmente, El Fenn es propiedad de cinco socios: Vanessa Branson, Graham Head, Howell James, Willem Smit y Madeline Weinrib. 

El Fenn (c) Igor Demba- 124
Igor Demba
©Cécile Perrinet Lhermitte el-fenn-55
Cécile Perrinet
El Fenn (c) Igor Demba - 288
Igor Demba
El Fenn (c) Igor Demba - 022
Igor Demba

La riqueza decorativa de este hotel, le ha llevado a ser reconocido a nivel mundial y le ha otorgado la reputación de uno de los hoteles más bonitos de todo Marrakech.

Nada permanece mucho tiempo igual en El Fenn, cada poco tiempo se cambian las pinturas, los colores predominantes, los muebles. Los espacios se reinventan constantemente, para que cada vez que vuelve el huésped, se lo encuentre de una manera distinta y capte su atención de nuevo. 

“El Fenn ha evolucionado constantemente, pero siempre nos hemos centrado en el lujo auténtico“, dijo el socio gerente Willem Smit, quien estuvo supervisando la ampliación de 2020 y el diseño del proyecto. “Nuestra expansión honra esa filosofía central junto con un mayor compromiso con la comunidad marroquí en general”.

“Todo el equipo aquí, mis compañeros propietarios, nuestro maravilloso frente de la casa y los equipos detrás de escena, se han unido para reabrir El Fenn de la mejor manera posible”, dice la copropietaria Vanessa Branson. “Estamos encantados de presentar un El Fenn que ofrece un reflejo aún mayor de la rica cultura de Marruecos“.

El Fenn c Igor Demba 106
Igor Demba

Hotel artesanal

En total un equipo de 70 artesanos han colaborado en los acabados artesanales que caracterizan al hotel. Se incluyen trabajos tan específicos con las columnatas con azulejos de zelling, las paredes de yeso de cal tadelakt brillante y los pisos de cuero cosidos. 

Todo el hotel tiene un origen artesanal local. El diseño, la construcción, los alimentos que se ofrecen en él, los muebles y las telas. 

Los productos de baño son orgánicos y el té y café que se ofrece a cualquier hora del día son recién hechos. 

Con respecto a la comida, se utilizan ingredientes locales de temporada en los platos, como el tagine casero diario, además está a la disposición del huésped, un menú vegetal combinado con carne y pescado. 

Otra de las iniciativas que está empezando a llevar a cabo el hotel es la reducción de emisión de carbono mediante la plantación de árboles en las montañas del Atlas.