Con motivo del tercer aniversario de la invasión rusa en Ucrania, el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, junto con la Embajada de Ucrania, presenta la exposición La magia de Polissia. El ritmo lento del tiempo, una serie de fotografías del artista ucraniano Andrii Kotliarchuk.
Esta muestra, que puede visitarse en Madrid entre el 24 de febrero y el 9 de marzo de 2025, ofrece una mirada profunda a la región de Polissia, un territorio del norte de Ucrania donde el pasado y el presente se entrelazan en un paisaje marcado por su belleza natural y las tradiciones ancestrales.

Polissia es conocida por sus vastos bosques y su arquitectura sagrada. Además, es una región de Ucrania que ha permanecido relativamente aislada de los avances de la globalización. Su gente, ajena a las influencias exteriores, mantiene rituales y creencias que parecen remontarse a tiempos ancestrales. De hecho, esta región, con sus tradiciones paganas y su naturaleza casi intacta, representa un contraste con el resto del país y ofrece una visión única de Ucrania.
Por su parte, Andrii Kotliarchuk es un fotógrafo con una profunda vinculación con su país. A lo largo de su carrera ha participado en numerosas exposiciones internacionales y ha sido galardonado por su trabajo artístico. Incluso, su vínculo con Ucrania no es solo profesional: durante los años 2014 y 2015 formó parte del batallón voluntario «Santa María», participando en la defensa de Mariúpol, y en 2022, luchó en la defensa de Kyiv. Su obra fotográfica refleja, de alguna manera, ese compromiso con la historia y la identidad de Ucrania, un país que hoy enfrenta la devastación de la guerra.

Sin embargo, el acercamiento de Kotliarchuk a Polissia fue más bien fortuito. Mientras exploraba los afluentes del río Teteriv en busca de paisajes que le interesaran, encontró un antiguo mapa militar que mostraba un arroyo con un nombre histórico. Movido por la curiosidad, decidió investigar este lugar, lo que lo llevó a descubrir los rincones más profundos de esta región, hasta entonces ajenos al ojo moderno
Así, a lo largo de más de diez años, Kotliarchuk ha recorrido esta región con su cámara analógica, capturando imágenes de sus paisajes y habitantes, muchas veces con una sensación de atemporalidad. El fotógrafo utiliza película en blanco y negro de gran formato y un objetivo del siglo XIX con los que ha logrado crear un registro visual que no solo preserva la esencia de Polissia, sino que también le otorga una calidad evocadora, como si el tiempo se detuviera al mirarlas.
Las imágenes que Kotliarchuk presenta en esta exposición muestran un mundo alejado de las culturas cosacas y esteparias que dominan la identidad ucraniana contemporánea. En Polissia, el tiempo parece transcurrir a otro ritmo, marcado por la conexión con la tierra, las estaciones y los ciclos de la naturaleza.
Por medio de 14 fotografías la exposición La magia de Polissia presenta la vida cotidiana, los rituales y los paisajes de esta región.

Las imágenes de Kotliarchuk invitan a reflexionar sobre un mundo que persiste a pesar de los cambios que le rodean, un mundo que sigue vivo en la memoria y la práctica de sus habitantes.
La muestra es de acceso gratuito y podrá visitarse en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza hasta el 9 de marzo de 2025, en el horario habitual del museo.


