Paula Ortiz: «Teresa de Jesús ha sido una obsesión a lo largo de los años»

Paula Ortiz

Con Teresa, Paula Ortiz lleva a la pantalla un capítulo de la vida de la santa en el que estaba a punto de ser juzgada por la Inquisición. Lo hace, además, partiendo del texto del dramaturgo Juan Mayorga y con un notable reparto, con nombres como Blanca Portillo y Asier Etxeandia. Todo ello en un proyecto que la ha llevado años y para el que tenía una pasión e unas ideas muy concretas.

Venías de adaptar a Lorca y ahora adaptas La lengua en mil pedazos, de Mayorga. ¿Por qué?

Por todo.  Teresa de Jesús es una poeta que me ha acompañado muy de joven. Fue una de esas poetas constituyentes para mí, porque la leí con veinte años y sin formación ni vivencia religiosa. Me provocó una conmoción como muy pocos textos, me iluminó áreas que no sabía nombrar. Fue un descubrimiento que una monja del siglo XV me interpelaba mejor que muchas voces a mi alrededor. Es una personalidad colosal que alberga capacidad de imaginación, vocación, subversión, don en la palabra, riqueza en los vuelos y las pesadillas… Ha sido una obsesión a lo largo de los años.

Era imposible no hacer una película sobre ella y solamente la obra de Juan Mayorga me enseñó el camino dramática a hacerlo, de una forma cinematográfica.

Juan Mayorga estuvo presente en el proceso creativo. ¿Por qué te pareció importante que fuese así?

Ha sido parte del equipo de guion, de la escritura, porque es el autor, tiene un uso de la palabra extraordinaria y la capacidad muy poco usual de hacer las preguntas significativas sobre el alma humana. Tener al lado a la persona que sabe hacer esas preguntas ha sido fundamental.

Paula Ortiz

Es un proyecto que llevabas con él muchos años y en el que tenías ideas muy claras, por ejemplo sobre la música.

La música y la literatura del Renacimiento y del Barroco me atraen mucho. Las he estudiado mucho, me gusta ese mundo, lo que significa, me parece que tiene muchas más conexiones con la actualidad de lo que creemos.

Tenía una idea de la sonoridad de la película, tanto lo que tenía que ver con las piezas, voces, instrumentos que tenían que sonar, como la elevación contemporánea, que creo que es lo que Juanma [Latorre], ha hecho un gran trabajo.

¿Tenías ideas tan específicas para el casting?

No, nunca hubo dudas. El guion se escribió para Blanca y Asier y luego entró Greta Fernández. Creo que todos los actores fueron los que tuvieron que ser. No hubo dudas, tampoco hubo pruebas en esta ocasión, que a veces hay que hacerlas. Esta vez escribimos para ellos.

Paula Ortiz

¿Te preocupa que sea vista como una película religiosa?

No es una película religiosa en tanto en cuanto a que la religión implica dogma y la película es antidogmática. Muestra una mujer que duda, permanentemente, a cada instante. La duda sobre ella, el mundo y lo extraordinario le hacen avanzar. La duda y la determinación. Esa es la base de las preguntas existenciales que todos los humanos nos hacemos y de un conocimiento interno que pertenece a la espiritualidad, esa experiencia humana que asusta porque no se puede comprender con certezas y a veces se confunde con la religión.

Que sea percibida con una película religiosa no me asusta, es como si fuese una película de deportes. Forma parte del mundo. Personalmente soy agnóstica, me hago preguntas y creo que quizá el ruido actual, el pragmatismo, cierto materialismo, la imposición de la concepción empírica nos ha ido negando. Creo que vale la pena explorar las figuras que bucean estas ideas.

¿Entonces crees que el público lo aceptará?

Eso lo veremos. Creo que sí. Estoy convencida de que sí. Los pases nos lo han ido demostrando. Aparte de la confianza y fe en la película o la maravilla de Teresa, creo en el espectador. Creo en su respeto, en que cuando le lanzas un reto en cualquier sentido, se recoge. Ampararnos en el infantilismo del mercado es una irresponsabilidad.

La mayoría de tus películas son adaptaciones y/o están ambientadas en tiempos pasados. Tu próxima película está ambientada en los años 30, también. ¿Temes la repetición como directora?

Es en los años 30 pero es un hecho verídico. En la vida habría pensado que repetirse en hacer una de Lorca y otra de Hemingway. Si hay una sensibilidad opuesta a Lorca, es Hemingway. La traducción del mundo, el narrador, la cosmovisión, el cronista… Y lo mismo con Teresa de Jesús. Y lo mismo con la contemporaneidad. Es como el imperio de la inmediatez y contar lo inmediato no tiene por qué ser obligación. Irse a tiempos pasados es una opción e irse al futuro o a la imaginación es otra, pero ceñirse al aquí y a l ahora es solo una opción y ceñirse al realismo es solo un código.