Desde el 20 de junio, el Museo Picasso Málaga acogerá más de 100 obras del pintor canario.
Óscar Domínguez, uno de los grandes nombres que la pintura española aportó al movimiento surrealista internacional, será protagonista este verano en el Museo Picasso Málaga. A partir del 20 de junio hasta el 30 de octubre, se acogerá una gran exposición dedicada a su obra, reuniendo más de un centenar de piezas que trazan un recorrido por su rica y compleja trayectoria.
La muestra, comisariada por Isidro Hernández y organizada con la colaboración de la Colección Óscar Domínguez – TEA Tenerife Espacio de las Artes y del Cabildo Insular de Tenerife, se adentra en el universo visual del canario. Sus obras se nutren de una iconografía ligada a su juventud en el norte de ciudad natal, donde gesta una concepción irracional y sobreabundante de los enigmáticos procesos de la metamorfosis.
Óscar Domínguez, nacido en Tenerife, se integró al grupo surrealista de París en 1934, participando activamente en sus exposiciones, publicaciones y actividades colectivas, como la Exposición Internacional del Surrealismo (1938). Durante los años de la Ocupación, se implicó en actividades clandestinas apoyando a la Resistencia y afianzó su amistad con Pablo Picasso, a quien denominaba como «el hombre más sensacional de la época».
A él se le atribuye la creación de la decalcomanía, un método pictórico basado en el azar y la transferencia de pigmento, que se convirtió en una herramienta clave dentro del repertorio surrealista. Además, sus obras de los años 30 forman parte de una de las más altas manifestaciones del impulso de juego de la imaginación. «Su pintura busca dotar de sentido al ejercicio de la libertad creadora, entendiendo arte y vida como un único impulso en el que el azar, el deseo, el humor negro y lo irracional se dan la mano», explica Isidro Hernández.
Esta exposición es la oportunidad para redescubrir a Óscar Domínguez en toda su dimensión y para explorar, desde Málaga, la potencia del surrealismo como expresión de libertad.


