El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza continúa su compromiso con la educación artística y la inclusión social a través de su proyecto Narraciones, que en su sexta edición presenta en Mérida la muestra educativa «Mujeres, objetos, memoria».
Del 19 de junio al 18 de julio de 2025, el Centro Cultural Alcazaba acoge esta exposición que invita a explorar el arte desde la experiencia y la memoria de las mujeres rurales, estableciendo un diálogo íntimo entre el museo y las comunidades.

Esta convocatoria se ha centrado en la exploración de lo cotidiano y lo doméstico como generadores de vínculos entre personas. Para ello, las educadoras del Thyssen han trabajado tanto en encuentros virtuales como presenciales con un grupo de mujeres del entorno rural extremeño, vinculadas a la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR). El objetivo ha sido profundizar en el poder de los objetos y del arte para construir puentes entre el museo y diversas comunidades, tomando como base la mirada sensible de Isabel Quintanilla.
La artista madrileña que sirvió como inspiración, es reconocida por su denominado «realismo íntimo». Quintanilla plasmó en sus obras espacios y utensilios del día a día llenos de luz y sencillez, invitando a descubrir la poética de lo cotidiano y la belleza de lo ordinario. Por eso, su perspectiva ha servido de inspiración para que se establezca una conexión entre sus pinturas y la experiencia vital de estas mujeres rurales.
El resultado es esta muestra que hace reproducciones de obras emblemáticas del museo como El nacimiento de la Virgen (hacia 1520) de Jan de Beer, Mujeres atando las cepas (1890) de Henri-Edmond Cross, o los bodegones de Jean Baptiste Simeón Chardin y Louise Moillon, a partir de utensilios tradicionales como calderos, capachos, cestas o morteros. Esta puesta en escena invita al visitante a resignificar estos objetos, a detenerse con calma y curiosidad para apreciar su significado y belleza desde una mirada renovada, tal como lo haría Isabel Quintanilla.
Y es que el proyecto Narraciones, que nació en 2019 para fomentar el pensamiento crítico y el diálogo intergeneracional a través del arte, ha evolucionado en los últimos años para incorporar la participación activa de mujeres del entorno rural. Desde 2021, la colaboración con FADEMUR ha enriquecido esta iniciativa, que apuesta por hacer del arte un espacio vivo y accesible, promovido gracias a la iniciativa privada.
«Mujeres, objetos, memoria» es entonces más de ese espíritu, una invitación a mirar el arte y la vida diaria con nuevos ojos, reconociendo la historia, el saber y la sensibilidad de las mujeres rurales y acercando la cultura a todas las comunidades posibles.


