Por Pilar Gómez Rodríguez
A unos veinte kilómetros de Marrakech se yergue un complejo artístico distinto donde artistas de todo el mundo tienen la posibilidad de concentrarse en su trabajo, primero, y salir del ensimismamiento después, de confrontar su experiencia y compartirla a la búsqueda del otro y de los otros. ¿Es un oasis, una comunidad? Es Montresso* Art Foundation, un pequeño mundo dentro del mundo en el que ahora nos adentramos.
No es un museo, no es una institución… afirman en esta entrevista Estelle Guilié y Meryem Moudrik, directora artística y responsable de prensa, respectivamente, de la Montresso* Art Foundation. Y es que quizá sea más fácil definir lo que no es este lugar que lo que es. Porque es muchas cosas a la vez, todas relacionadas con el arte, y además se transforman constantemente. Una manera de acertar sería llamarlo lugar de encuentro, creación y reflexión en torno a la diversidad de las prácticas artísticas. Eso sí da de lleno en el corazón de lo que es este espacio artístico que emerge entre olivares, a una media hora en coche de Marrakech y que ha conseguido, en quince años, colocar a esta ciudad en el mapa del arte contemporáneo mundial.
Presente en Marruecos desde 2009, la Fundación Montresso es una entidad híbrida cuya misión es apoyar la creatividad y promover la diversidad artística actual. Cuenta con una residencia de artistas, espacios de exposición y diversas asociaciones con las que brindar apoyo a los creadores, tanto en su desarrollo como en la difusión de sus trabajos. Esa labor de acogida está presente desde las mismas palabras del fundador, el coleccionista y mecenas Jean Louis Haguenauer, que dan la bienvenida a quien se acerque a la web: “En un mundo cada vez más especializado, donde la globalización acaba aplastando e igualando las culturas, acoger a artistas con tanto talento es una recompensa y un mensaje de esperanza. Vengamos de donde vengamos, todo es posible cuando somos apasionados, apasionados por los demás”.
Ese ir al encuentro con el otro está, asimismo, en el ADN de la Montresso* Art Foundation. Porque el arte permite a las personas identificarse, conmoverse y cuestionarse no solo a sí mismas sino al mundo que habitamos y, acaso, establecer otras reglas o comportamientos. Et voilá, poco a poco ha ido emergiendo la expresión que puede definir con mayor precisión a esta peculiar fundación: un pequeño mundo artístico dentro del mundo de donde parten ideas en forma de piezas artísticas, en definitiva, capaces de impactar en las distintas comunidades.
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