Por Carlos Megía
Su disfraz favorito cuando era solo un niño era el de cowboy. Ese espíritu indomable del salvaje oeste representaba bien los deseos de libertad y creatividad de Tsew, el joven rapero parisino que muy pronto encontraría en la música la mejor herramienta para canalizar dichos anhelos. Por eso apostó por homenajear al icónico forajido Billy El Niño convirtiéndolo en parte de su identidad artística y hoy, con solo 26 años, Tsew The Kid cabalga a sus anchas por la industria musical francesa gracias a un estilo tan personal como inclasificable gracias a las incursiones de géneros como el rock, el funk o el r&b en su alma hip-hop. Con medio millón de seguidores en TikTok y más de 200 mil en Instagram, Tsew, que en malgache –lengua nacional de Madagascar– significa ‘cosas buenas’, está dispuesto a seguir haciendo honor a su nombre con un nuevo álbum cargado de canciones buenas, muy buenas.
¿Qué podemos esperar de tu último disco y qué objetivo concreto tenías en mente cuando lo grabaste?
Durante todo este proyecto mi meta era profundizar todavía más en mí mismo para poder ser realmente yo, aceptar los cambios y sentirme orgulloso de mi evolución continua. Quería alertar a mi público sobre el hecho de que es posible cambiar de opinión y convertirnos en una mejor versión de nosotros mismos.
Lo has titulado ‘On finira peut-être heureux’, algo así como ‘Podríamos acabar siendo felices’. ¿Es difícil lograr esa felicidad que anhelas?
Creo que la felicidad crece dentro de ti en la medida en que vas tomando buenas decisiones en diferentes etapas. Si no tienes nada de lo que arrepentirte, puedes encontrar la felicidad hasta en los momentos más difíciles.
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