CHANEL amplía el universo de su icónica fragancia con dos nuevos gestos que convierten el perfume en una experiencia sensorial personalizada.
Para CHANEL, perfumarse es un arte íntimo que trasciende del simple acto de aplicar una fragancia. Con el lanzamiento del Fragrance Primer y el Huile Corps, la Maison refina aún más este universo sensorial, invitando a cada mujer a explorar nuevas formas de expresión a través del aroma y la textura. Dos gestos delicados que intensifican la experiencia olfativa del perfume GABRIELLE CHANEL, transformando el cuidado del cuerpo en un ritual de estilo, carácter y presencia.
Huile Corps Body Oil
El Huile Corps propone una experiencia de sensualidad inmediata. Con una textura satinada que se funde al contacto con la piel, ofrece una hidratación profunda mientras libera la firma olfativa de la fragancia. Ligero como una bruma, este aceite corporal puede usarse solo o como parte de un ritual personalizado, envolviendo la piel con una luminosidad sutil.
Fragance Primer
Inspirado en el savoir-faire de la alta costura, el Fragrance Primer actúa como una delicada preparación para el perfume. Su textura láctea y ligera se aplica generosamente sobre la piel, depositando una capa hidratante y sutilmente perfumada que realza las notas de jazmín, ylang-ylang, azahar y nardo de Grasse del bouquet original. Como si se tratara del forro de un vestido, este gesto sienta las bases para superponer cualquiera de las cuatro versiones de GABRIELLE CHANEL, intensificando su carácter con precisión artesanal.
Ambos productos mantienen los códigos visuales de la línea: frascos facetados, tonos dorados y beige opalescente, y una estética sobria pero exquisita. Son objetos de deseo que reinterpretan la idea de perfumarse como una forma de afirmarse con libertad y autenticidad, tal como lo hizo Gabrielle Chanel.


