Frederique Constant anuncia la edición limitada del calendario perpetuo Manufactura, esta vez, con una inédita esfera burdeos y una mecánica de alta relojería, la cual cuenta con 100 ejemplares, combinando tradición ginebrina y una precisión mecánica exquisita.
El nuevo Classic Perpetual Calendar Manufacture de Frederic Constant reivindica la esencia de la relojería suiza, reuniendo un diseño y una alta complejidad técnica. La novedad principal que introduce es la esfera burdeos con acabado a rayos de sol, aportando profundidad y carácter a una de las complicaciones más emblemáticas de la manufactura ginebrina.

Limitado a tan solo 100 ejemplares, este modelo aporta una estética clásica, pero con un movimiento de fabricación propia, concebido para gestionar las particularidades del calendario perpetuo. Así, el resultado es una creación dirigida a quienes aprecian la belleza de una relojería más tradicional pero con la sofisticación de una ingeniería mecánica.
En esta reinterpretación, el protagonista es el burdeos. Su acabado de rayos de sol capta la luz y la distribuye por la superficie de la esfera, generando, de este modo, matices que cambian según el ángulo de observación. Su elegancia es reforzada por los índices aplicados de níquel con corte de diamante y las agujas de níquel pulido, junto con un patrón CD que le aporta contraste y textura.
Además, la disposición de las indicaciones es tan funcional como estética. El día se sitúa a las nueve horas, la fecha ocupa el controlador de las tres y el mes, junto con el indicador del año bisiesto, se reserva para las doce. A las seis, la fase lunar introduce una nota poética mediante un cielo azul noche salpicado de estrellas grabadas a láser. Asimismo, la lectura de la hora tiene una inspiración vintage, con minutería al estilo sectorial y una corona de cebolla que evoca los códigos de la pieza clásica de la década de 1920.

Sin embargo, el principal atractivo del Classic Perpetual Calendar Manufacture reside en su complicación, debido a sus expresiones más exigentes de la relojería mecánica, puesto que tiene que incorporar las irregularidades del calendario gregoriano y distinguir la duración de los meses y años bisiestos.
Para lograrlo, el reloj incorpora el calibre automático FC-776, un movimiento desarrollado íntegramente por Frédérique Constant, desde su base hasta el módulo de calendario perpetuo. Uno de los avances más destacados del calibre FC-776 es su reserva de marcha de 72 horas, equivalente a tres días completos. Esta autonomía se consiguió mediante una profunda revisión del barrilete y la incorporación de una nueva aleación para el muelle real. El movimiento funciona a una frecuencia de 28.800 alternancias por hora y cuenta con 26 rubíes.
La caja de acero inoxidable pulido mantiene unas proporciones clásicas que permiten acomodar las siete indicaciones asociadas a la complicación. El conjunto se completa con un cristal de zafiro convexo con tratamiento antirreflejante, una resistencia al agua de hasta 5 ATM y una correa de piel de cocodrilo negro con escamas cuadradas, costuras a tono y cierre desplegable.
A través del fondo transparente de zafiro puede contemplarse el movimiento y sus acabados decorativos. El rotor, en tono dorado 5N, presenta un acabado satinado vertical y caracolado, mientras que el puente automático luce decoración Côtes de Genève en forma de abanico. El perlado de los demás puentes completa una composición que pone en valor los códigos tradicionales de la relojería ginebrina.


Cada ejemplar lleva grabado individualmente su número de edición limitada en el fondo de la caja. Un detalle que subraya el carácter exclusivo de esta serie y permite identificar cada reloj dentro de una producción de solo 100 unidades.
Por ello, con esta nueva edición, Frederique Constant aporta una personalidad distinta a su calendario perpetuo mediante el color. Su burdeos característico introduce la dimensión expresiva, aunque preserva el vínculo con la tradición, constituyendo al tiempo un objeto de pasión que pretende alejarse de los fervores pasajeros de las tendencias.
Este nuevo modelo limitado de Frederique Constant tiene un precio de venta recomendado de 10.550, presentándose como una propuesta para coleccionistas que buscan una complicación relojera genuina, con una estética atemporal y completamente diferenciada.

