La casa francesa CELINE lanzó su colección de verano 2025 bajo el nombre ÉTÉ CELINE, una propuesta que gira en torno a la estética relajada del sur de Francia. Inspirada por la atmósfera de la Riviera y la icónica Saint-Tropez, la colección busca capturar una transición fluida entre el entorno urbano y la vida costera mediterránea.


La línea prêt-à-porter se presenta como un vestuario veraniego contemporáneo que promete versatilidad para diferentes entornos donde se podría vivir esta época. Las prendas mantienen la sobriedad característica de la marca e incorporan elementos propios del verano mediterráneo: tejidos ligeros, cortes simples y colores neutros. A esto se suman los bolsos de rafia, que destacan por su elaboración artesanal, poniendo el foco en técnicas tradicionales y materiales naturales.


Pero esta narrativa de ÉTÉ CELINE no se detiene en el guardarropa. Este año, la firma amplía su universo con el lanzamiento de una nueva colección lifestyle, una línea de objetos decorativos, muebles para interiores y exteriores y accesorios de playa. La propuesta sugiere un modo de vida más allá del vestir, en sintonía con una tendencia creciente en el mundo del lujo: el lifestyle como extensión de la identidad de marca.


Junto a la colección textil y de objetos, CELINE presenta también un nuevo capítulo en su línea de alta perfumería. Se trata de UN ÉTÉ FRANÇAIS, una fragancia que, según la maison, retoma la tradición del couturier-parfumeur con una composición que evoca recuerdos de veranos en la costa así como los años dorados del cine francés. Entre sus notas están bergamota, petit-grain, neroli, aulaga y acordes de vainilla. La fragancia está disponible desde el 17 de abril de 2025 en tiendas seleccionadas y en su sitio web.

La más reciente propuesta de CELINE para este verano se mantiene coherente con su visión: minimalismo, herencia francesa y una estética que prioriza la elegancia discreta. Con ÉTÉ CELINE 2025, la Maison propone un estilo de vida donde cada detalle, desde la ropa hasta los aromas, cuenta una historia de sofisticación, nostalgia y placer estético. Un verano francés que se lleva y se vive.




