El Centro Niemeyer de Avilés acogerá, del 25 de junio de 2025 al 11 de enero de 2026, la exposición Colita. Arte y parte, una muestra comisariada por Francesc Polop que repasa la relación de la fotógrafa catalana con distintas manifestaciones artísticas a lo largo de más de cuatro décadas.

Durante este verano el Centro Niemeyer será el lugar donde se pueda apreciar la exposición dedicada a una de las figuras más relevantes de la fotografía española contemporánea: Isabel Steva Hernández, conocida artísticamente como Colita (1940–2023). Bajo el título Colita. Arte y parte, la muestra propone un recorrido por más de cuarenta años de trabajo fotográfico vinculado de forma directa con el mundo del arte, desde una mirada profundamente personal, comprometida y humanista.
La exposición, que permanecerá abierta del 25 de junio de 2025 al 11 de enero de 2026 en la Sala de Fotografía, está comisariada por Francesc Polop, director y heredero del Archivo Colita Fotografía. A través de un amplio conjunto de imágenes, muchas de ellas emblemáticas, se repasan los lazos que la fotógrafa estableció con diferentes disciplinas artísticas y con algunas de las figuras más significativas de la cultura iberoamericana del siglo XX.

Fotoperiodista de vocación y “curiosa impenitente”, como ella misma se definía, Colita registró con atención y sensibilidad los acontecimientos, encuentros y procesos creativos que marcaron su época. Su cámara fue testigo de actuaciones, performances, rodajes, conciertos, presentaciones y exposiciones, pero también de espacios íntimos donde el arte y la vida se fundían con naturalidad.
Lejos de adoptar una posición meramente documental, Colita construyó vínculos genuinos con muchas de las personas y escenas que retrató. Por eso mismo, la exposición se articula en torno a seis ejes temáticos, representados por figuras clave en su trayectoria.

A través de estos encuentros de la fotógrafa y los artistas mencionados, Colita. Arte y parte pone en valor no solo la obra fotográfica de Colita, sino también su papel como agente activa en el entramado cultural de su época. Su legado trasciende la imagen para situarse en un espacio donde el arte, el compromiso y la memoria colectiva se entrelazan.
Con esta exposición, el Centro Niemeyer refuerza su compromiso con la fotografía como herramienta de interpretación cultural y celebra el legado de una autora que supo retratar, con rigor y cercanía, los matices de un tiempo complejo y efervescente.
Se puede ver a Carmen Amaya, cuya fuerza escénica le reveló la intensidad expresiva del flamenco; a Gabriel García Márquez, cuya literatura admiraba y con quien compartió amistad; a Gonzalo Suárez, en cuyas primeras películas trabajó como fotógrafa de rodaje; a Joan Manuel Serrat, cuya música articuló las emociones de una generación; a Joan Miró como figura clave en una acción artística de fuerte contenido simbólico; y a Ocaña, artista inclasificable que encarnó una estética queer adelantada a su tiempo.



