Miss Carbón aterriza en el cine como una historia nacida en el corazón de un pueblo minero de la Patagonia y llevada a la pantalla por la directora Agustina Macri (AM). Un proyecto argentino, íntimo y real, que pone rostro y voz a unos hechos verídicos, la primera mujer trans dedicada a la minería en la zona, Carla Antonella Rodríguez (CAR, interpretada en la pantalla por Lux Pascal). De ello y de sus implicaciones sociales, hablamos con ambas.
AM: El proyecto nace de la mano de Erika Halvorsen, la guionista, que nace y crece en el pueblo de Rioturbio, en el mismo pueblo que Carlita, y por una circunstancia familiar tiene que volver al pueblo justo antes de la pandemia. Se conocen a través de la hermana de Erika y a partir de ahí empiezan a trabajar juntos en el guion, a comunicarse, a charlar, a compartir experiencias. A mí me llegó una versión del guion bastante avanzada, digamos, te diría justo después de la pandemia.
Y me enamoró. El tema, la posibilidad de acercarnos al mundo trans, lo que en mi cabeza me imaginaba que fotográficamente podía llegar a ser todo el mundo de la mina. Entonces le dije a Erika que sí, y ahí estuvimos como tocando varias puertas en Argentina hasta que apareció Marco Morena y nos dijo que le interesaba un montón y que quería encontrarle la vuelta para poder hacerla desde acá, que era complicado también. Es una película 100% argentina.
Fue un proceso de esos que se dan bastante orgánicos, como que siento que hay películas que cuestan y se traban, y esta fue una que milagrosamente fue como más fluya.
AM: Veníamos trabajando ya con Erika hace muchísimos años. Erika llega a mi localidad, nos conocemos, trabajamos en el guion, preparamos todo.
CAR: No me había esperado llegar al cine y verme en la pantalla. No he mencionado todo lo que he hecho a lo largo de mi vida o todas las barreras a las cuales me he enfrentado y he salteado. Y verla en la pantalla es totalmente: «Guau, valió la pena vivir esta vida».
Muy contenta de que haya sido Luz en la que interpretó mi papel o me interpretó a mí. Así que espero que venga a cambiar la historia y que en realidad necesito más inclusión de las personas trans en los ambientes laborales. Hasta ahora no he visto una persona trans en el cine, en los medios de comunicación.
Me llamó mucho la atención que España, al ser tan liberal y tan inclusivo, todavía no vea personas trans trabajando acá en lo audiovisual, tanto como asistente de cámara, guion, directoras o diferentes actividades en lo audiovisual. Creo que, si bien Miss Carbón es argentina, pero también nos interpela a todos y a todas. Es muy dura, es real, ha sucedido, ha pasado por mi vida, por mi cuerpo.
¿Y cómo fue tu trabajo? Porque ya vino un poco del guion, según comentabas. Luego, a partir de ahí, ¿te desligaste un poco de la película o la apoyaste desde la distancia?
AM: Fue un trabajo muy directo en cuanto a representarte fielmente, estas cosas. Empezamos con Ericka Aronson a escribir el guion, gracias a Cristian Alarcón, que publica una crónica en Revista Amfibia. Y desde ahí empecé a relatarle mi infancia, mi adolescencia, mi adultez y lo que he hecho a lo largo de la vida.
Sé que es muy duro, muchas veces cuando vean la pantalla van a ver cosas fuertes y duras, pero también abre muchas preguntas y muchos interrogantes. Deja que el arte hable por sí solo, los grises, el silencio y muchas veces va a quedar en la imaginación de muchas personas que tan duro fue realmente. Sabemos que no podemos publicar tan duramente el relato porque no queremos lastimar a nadie ni que nadie se la lastime.
Mantener la esperanza, mantener la luz. Mantener toda la vida, la lucha, la resistencia. Creo que se podía contar todo pero sin volverse tan crudo.
CAR: Sí, sí, cien por cien.
AM: Hasta el final del rodaje estuvo siempre al lado mío, me acompañó en todo, me asesoró en todo. Una gran compañera. Eso es lo que le da magia también al proyecto.
Mencionabas antes lo de los paisajes como punto del atractivo, y es verdad, la película está muy cuidada, ¿tuviste alguna necesidad planteando la puesta en escena, algún referente quizá?
AM: Sí, soy bastante obsesiva como preparo las pelis y como miro un montón de cosas. Veo mucha fotografía, arte también, pintura, obviamente veo muchas películas.
Pero fue algo que sabía que iba a aparecer cuando llegáramos a la Patagonia y fue como increíble la sensación. Me acuerdo el primer día, después de haber rodado aquí, nos tocó un atardecer increíble y de repente estamos ahí colgados en una montaña en el medio de la cordillera de los Andes y donde pusieras la cámara era un cuadro y me parece que eso era lo que yo quería resaltar. A nivel fotográfico, en lo que es paisaje no se me ocurre ninguna referencia muy directa, pero después en todo lo demás sí tuve varias referencias para cada cosa que fuimos haciendo, como construimos esta idea de la Virgen Anírica, que buscamos un montón de referencias drags.
Hay algo de Ken Loach que me gusta, la manera de jugar un poco con lo documental, con el cine un poco más político, si querés. Y después muchas cosas más femeninas que me gustan tener siempre, como acercarme a ella, a su cuerpo, cuando se ducha, cuando se opera las tetas, todo ese acercamiento, el vínculo que genera con el ingeniero, el sexo, contar el acto sexual agresivo y contar el acto sexual romántico. Y cuando la operación de las tetas me pareció que era lindo, me da un homenaje a la piel que habita, siempre me gustó mucho ese tipo de estética para la operación y un poco fui por ese camino.
Pero sí, soy como una especie de puzle de miles de referencias y me armo un gran universo, que después trabajo mucho con el director de fotografía, con el director de arte y con el vestuarista.
CAR: Hay un retroceso globalmente, lo vemos. No me extraña que las marcas dejen de promocionar o de estar presentes.
Siempre fue, las marcas estuvieron más comercialmente porque nunca les importó. O sea, decime una marca que tenga personas trans trabajando realmente o que cumpla un 1% de su planta con personas trans, gay, lesbianas, travestis, no lo veo. En el mundo audiovisual pasa lo mismo, en este canal pasa lo mismo. No veo ninguna persona trans desde que he llegado a España.
Muchas veces es excluyente. Y sin embargo, hoy en día creo que en el retroceso globalmente, ya con los discursos del primer mandatario nacional argentino, más sumado Trump y Reino Unido, vienen a marcarnos una agenda que es la resistencia y la lucha. Creo que hay que construir desde el amor, no caer en su mismo juego.
Y creo que con un poco de humanidad vamos a lograr cambiar el mundo. Sí, a día de hoy lo hacemos en porción a toda la gente. Las marcas siempre patrocinaron las marchas, pero por negocio comercial. Porque se dieron cuenta que en las marchas vamos todos a manifestarnos de alguna u otra manera. Y siempre patrocinan o generan algún tipo de negocio. Se dieron cuenta que el negocio era con nosotras. Entonces, consumir esas mismas marcas que tampoco te dan posibilidades de desarrollo…


