La marca española Camperlab presentó por primera vez su colección primavera/verano 2026 en la Semana de la Moda Masculina de París en un garaje desuso en la Avenue de la République. Bajo la dirección de Achilles Ion Gabriel, la colección unisex fusionó distopía y utopía con prendas futuristas y deconstruidas.

El desfile de Camperlab fue una inmersión total en un universo donde el caos y la belleza se entrelazan con la misma fuerza que el diseño y la funcionalidad. En un espacio industrial transformado en un garaje de varios pisos, la colección de Achilles Ion Gabriel llevó a los asistentes a una experiencia sensorial. Bajo la tenue iluminación fluorescente que evocaba una atmósfera distópica, los modelos, cuyos rostros estaban maquillados con el trabajo de Inge Grognard y la peluquería de Louis Ghewy, caminaron entre sombras y destellos, encarnando personajes saturados manchados de aceite de motor y empapados de sudor.


El desfile presentó una colección unisex marcada por una dicotomía visual y conceptual: la constante lucha entre la luz y las sombras, entre lo tangible y lo intangible. El uso de materiales de gran contraste desde el cuero grabado en cocodrilo hasta los tejidos en tartán en trompe l’oeil y la creación de formas deconstruidas y distorsionadas, quedan como una firma inconfundible de la marca. Además, el textil vaquero y el color rojo en prendas y accesorios fueron también protagonistas.

Con su apuesta, que cabe dentro de lo que podría denominarse streetwear, destacaron prendas como los abrigos de mezclilla de gran tamaño, así como las zapatillas Tornado, con sus pinchos incrustados en la suela. También, para los accesorios, las gafas de sol Tormenta, se presentaron como reinterpretación de un diseño que se ha consolidado como el más vendido de la firma. Cada detalle construía un tono futurista con prendas de construcción robusta que ofrecían una fusión entre lo urbano y lo apocalíptico.


En cuanto a la marroquinería, los nuevos bolsos Laukku y Big Lunssi continuaron con la exploración de formas retorcidas y excesivas, que hacen eco de la idea de deformación y descomposición que recorre toda la colección. Este enfoque desmesurado, pero calculado, subraya la maduración de Camperlab como una entidad creativa independiente de la marca raíz, Camper. Además, por primera vez se pudieron ver el logo y el monograma actualizados.

Para el casting de modelos hubo una mezcla de íconos culturales como Lia Lia, Gigi Goode, Matt Ox y Coucou Chloe, junto a figuras ya cercanas a la marca como Raya Martigny y Sven Marquardt. Esta pluralidad de personalidades subrayó el carácter impredecible y inclusivo de Camperlab, que busca posicionarse como una marca que no busca crear uniformidad, sino que abraza la multiplicidad de identidades.



Y así, cada paso en la pasarela fue acompañado por la banda sonora creada por Pandora’s Jukebox, junto con una coreografía de Michele Rizzo. Toda la atmósfera creada podría sentirse como un recorrido a través de las ruinas de un mundo en constante transformación, como si cada prenda fuera un fragmento de un futuro incierto.


Esta puesta en escena de Camperlab ha dado un paso más en su evolución, no solo como zapateros, sino como diseñadores de un universo de estilo, caos y belleza a la vez. Tras 50 años de trayectoria de Camper, la empresa mallorquina de calzado de la familia Fluxà, y una década de su marca hermana Camperlab, la nueva imagen y el desfile refuerzan una identidad más cercana al mundo de la moda y una estética mucho más vanguardista. De hecho, Camperlab fue la única presencia española en esta edición de la Semana de la Moda Masculina de París.


