Con ocasión del 8M, la vocalista y guitarrista de Hinds nos ofrece una mirada honesta sobre su vida, su música y su perspectiva como mujer en la industria. Como a muchas artistas, su pasión es la que le ha permitido compartir su mirada particular y crítica sobre el mundo. Desde la música y la pintura hasta su lucha por la igualdad de género, Ana Perrote reflexiona sobre cómo ha encontrado en el arte, especialmente en la música, una forma de resistir y expresarse frente a los desafíos de la vida y la sociedad.
Y es que Ana Perrote es una de las figuras más destacadas de la escena musical española, conocida por ser integrante de Hinds, la exitosa banda de indie rock que ha conquistado el panorama internacional. Nacida en Madrid, Ana ha logrado sobresalir en un mundo musical dominado mayormente por hombres, desafiando estereotipos y marcando su propio camino con una estética audaz y un enfoque irreverente. Y como antes de ser cantante es mujer, a través de su música ha dado voz a otras mujeres y ha defendido el poder del arte como forma de resistencia. Por eso, se ha convertido en un referente para nuevas generaciones de artistas.

¿Qué significa el arte para usted?
El arte es mi vía de escape, lo que hace que se me acelere el corazón y me mantiene fuerte.
Incluyendo su papel en la banda Hinds, le hemos visto incursionar en la pintura, la dirección creativa y la música, definitivamente ha explorado varias formas de expresión artística, pero ¿cuál ha sido su favorita?
La música y la pintura son mis favoritas. Si tuviera que escoger, seguro que me quedaría con la música. Me encanta las mil facetas que tiene, la música en directo, la música grabada en tus cascos, escucharla en cine… cada una de sus formas transmite una cosa. También adoro que sea un idioma universal, que te haga sentir cosas sin necesidad de palabras (o con palabras que no entiendes).
La música es un motor cultural muy grande, ¿qué pretende transmitir con la que usted hace?
Que se pueden hacer las cosas de manera diferente. Que las mujeres tenemos mucho que contar.
Si su música tiene algo de rock, punk y pop, ¿qué tiene la vida personal de Ana Perrote de esos mismos géneros musicales?
Creo que mi estética es bastante rock. Mi manera de ver la vida y afrontarla es punk, me sé reír de mí misma, hacer las cosas de manera diferente y no tomarme demasiado enserio. En cambio, en otras cosas como la pintura o el interiorismo podría ser más pop… me gusta lo limpio no te voy a engañar.
Y precisamente por hacer las cosas diferente, entre críticas y elogios, ¿cómo sobrevive a la fama?
Sin hacerle mucho caso y rodeándote de la gente que está ahí en las buenas y las malas.
Pero fuera de la fama, ¿quién es Ana Perrote más allá de su ámbito profesional?
Soy una chica de Madrid a la que le encanta cocinar y acariciar a todos los perros que veo por la calle.
¿Qué aprendizaje considera que es el que más la ha marcado?
Estos últimos años tras la pandemia me dieron una gran lección de lo importante que es saber adaptarte en la vida. No tener miedo al cambio, ni demasiadas expectativas de nada. Se hace lo que se puede con lo que se tiene, y cuando te das cuenta, tienes más de lo que pensabas.
Y tras la pandemia, en el contexto mundial actual, ¿qué perspectiva tiene sobre el momento que atraviesan los derechos alcanzados por las mujeres que se están viendo amenazados por el avance de la ultraderecha mundial?
Me da miedo, claro que me da miedo. Sin embargo, creo que es un efecto boomerang del avance que hemos hecho estos últimos años. Llevo 11 años dedicándome profesionalmente a la música y, al principio, creedme que el panorama estaba mucho, pero mucho peor.
Los hombres sentían que podían decir y hacer lo que quisieran y así lo hacían. Ahora creo que nos sentimos un poco más respaldadas y con potestad de, al menos, apuntar al que nos hace algo. He notado un cambio muy grande en estos años, que a gran escala, no son tantos. Esto ha dejado a muchos hombres perdidísimos, fuera del juego. Y ahora se están uniendo para reclamar el espacio que ha sido suyo durante siglos. Si se enfadan es que algo estamos haciendo bien. La lucha sigue.
En medio de esas cosas que estaban peor, tanto en Hinds como personalmente siendo Ana Perrote, ¿ha encontrado algún desafío específico por ser mujer en la industria musical?
¿Te imaginas que digo que no? (Risas) Claro que sí. Sin parar. Por ejemplo, con Hinds somos la única banda española en el circuito internacional. No te digo la única que salga de España, pero sí la única que toca en 13 ciudades en Inglaterra y las llena de ingleses. Y en Japón de japoneses y en Austin de texanos.
Si fuéramos un grupo de chicos, hubiéramos sido el mayor orgullo y fenómeno del rock español. Pero como somos chicas, y además bastante punks, se nos ha criticado e ignorado hasta hace pocos años. Todas las mujeres en la música tenemos que encajar en un único molde. Tenemos que ser guapas, humildes, sonar a bedroom pop, ser correctas y agradecidas. Y nosotras no lo somos.
Entonces, ¿cómo definiría su papel en la lucha por la igualdad?
Pues la verdad es que me llena de orgullo cuando una chica viene y nos dice que empezó a tocar con sus amigas por nosotras. Bandas como Shego o Ginebras también… es muy, muy bonito y potente ver cómo hemos ayudado un poquito a que el mundo sea más justo. Tampoco lo hicimos para ir de abanderadas, nosotras simplemente existimos. Y eso ya fue revolucionario.
Por último, con esta misma perspectiva crítica ¿cuál cree que es el problema social más fuerte actualmente?
El genocidio en Palestina.


