Agnès Varda: hacer historia desde el patio

El Musée Carnavalet recupera la historia de París a través de los ojos de Agnès Varda, a través de su mirada fotográfica y cinematográfica. Hacemos un recorrido por la exposición y el París de Agnès Varda de la mano de su comisaria: Anne de Mondenard.

Por Pilar Gómez Rodríguez

8. Liliane de Kermadec Corinne Marchand sur le tournage du film Cleo de 5 a 7
Liliane de Kermadec, Corinne Marchand sur le tournage du film Cléo de 5 à 7 : Cléo au café du Dôme, 14e arrondissement, Paris , 1961 © Liliane de Kermadec / Ciné-Tamaris

Nunca una sola versión de las cosas, empezando por ella misma que fue fotógrafa, cineasta, artista visual, documentalista de un tiempo, una ciudad y un barrio… Así era Agnès Varda y así se retrataba en el libro titulado como su documental de 2019 Varda par Agnès, publicado por La Martinière en 2023: «Para mí es natural ir de aquí para allá, decir una cosa y luego la contraria, y sentirme menos prisionera porque no elijo una sola versión de las cosas».

4. Agnes Varda Alexandre Calder
Agnès Varda, Alexandre Calder tenant un mobile près de son atelier, 14e arrondissement, Paris, octobre 1954. © Succession Agnès Varda / 2025 Calder Foundation, New York / ADAGP, Paris

Tampoco una exposición que se le dedique puede ser una cosa. Debe aglutinar varias, dejar espacio a la imaginación, conmover, señalar aquello en lo que nadie se suele fijar, sorprender. Ha de hacer todo eso si quiere parecerse un poco a la creadora a la que celebra. No es una tarea fácil, pero es una tarea apasionante y la ha acometido el Musée Carnavalet de París, donde hasta finales de agosto se puede visitar la muestra Le Paris d’Agnès Varda, de-ci, de-là, un recorrido zigzagueante y abierto por los lugares donde vivió y creó la cineasta francesa (belga de nacimiento). Lo emprendemos de la mano de quien mejor lo conoce, la historiadora de la fotografía y comisaria de la exposición Anne de Mondenard. Para empezar le pedimos tres lugares, tres sitios clave que no pueden faltar en un recorrido por el París de Agnés Varda.

C4 10. Collier Schorr Agnes Varda dans sa cour rue Daguerre
Collier Schorr, Agnès Varda dans sa cour rue Daguerre, Paris 14e arrondissement, Séance pour Interview magazine, n° 521, septembre 2018 Courtesy Collier Schorr

“Su casa de la rue Daguerre, la propia calle Daguerre y la place Denfert-Rochereau (donde rodó Le Lion volatil) o cualquier otro lugar del 14º arrondissement. Ella solía decir que vivía en el distrito 14, no en París”. Y se extiende sobre el primero y su mítico patio: “Sabía que el patio de la rue Daguerre era una parte importante de su obra, pero no me había dado cuenta de hasta qué punto fue una parte esencial de su proceso creativo desde 1951 hasta su muerte en 2019. En la exposición se alude a él en tres momentos. Los visitantes pasan por él en los años 50, luego en los 60 y al final de la vida de Agnès Varda. Los visitantes descubren primero la transformación del patio y las primeras creaciones de la fotógrafa, así como las conexiones de películas rodadas allí (La Pointe-Courte, L’Opéra-Mouffe). Luego, en los años 60, cuando el patio era frecuentado por estrellas de cine. El cineasta Jacques Demy se instaló allí en 1959. Fue también el lugar donde ella comenzó a ponerse en el punto de mira (sesión de moda para Harper’s Bazaar). Al final de la exposición hay retratos de Agnès Varda tomados en el mismo patio por otros fotógrafos, así como un montaje de entrevistas realizadas en ese mismo lugar”, comenta la comisaria.

El patio de su casa

Nacida en Bruselas, Agnès Varda descubrió París bajo la Ocupación nazi en 1943. La ciudad le pareció inhumana y triste. Tras estudiar en la École du Louvre, e inclinarse por la fotografía que le permitía combinar actividades intelectuales y manuales, a comienzos de la década de los 50 la encontramos buscando estudio en el barrio de Montparnasse, donde viven artesanos y artistas. En enero de 1951, sus padres le compran dos tiendas de mala muerte separadas por una especie de patio-callejón donde se imagina viviendo en compañía de su amiga Valentine Schlegel, la escultora y ceramista. Se instalan en una antigua tienda de ultramarinos, pero el espacio ofrece otras posibilidades. El antiguo taller de enmarcación de cuadros se convirtió en un laboratorio fotográfico para Agnès. Arriba, el espacio de adecuó como estudio con la ventaja de contar con luz diurna.  El antiguo taller de enmarcación se transformó en un taller de cerámica para Schlegel. Y aún quedaba hueco para acoger a una pareja de refugiados españoles, la familia Llorca. Otros dos vecinos comparten la intimidad del patio a través de una ventana…

PULSA AQUÍ para seguir leyendo.

White Paper by
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.