Frederique Constant presenta dos nuevas versiones de El Classics Heart Beat Moonphase Date. Mientras que uno de ellos se presenta con caja chapada en oro amarillo y esfera azul noche, el otro se presenta con caja de acero con esfera salmón. El emblemático modelo de la firma continúa su historia desde su creación en 2014. Estas dos versiones de 40mm de diámetro ofrecen una interpretación contemporánea que refuerza su anclaje en la excelencia de la relojería ginebrina tradicional. Relojería la cual destaca por los acabados que desempeñan un papel clave: caja con doble godrón, manecillas Breguet troqueladas, números romanos, esfera guilloché y côtes de Genève.

El Heart Beat, o mecanismo visible, es uno de los sellos más emblemáticos de Frederique Constant. Este concepto, presentado por primera vez en 1994, nació de la voluntad de hacer visible el corazón mecánico del reloj, abriendo la esfera a nivel del oscilador para poder apreciar la oscilación. Esta apertura presta su nombre al modelo y permite al portador observar directamente el mecanismo en funcionamiento.
Además de su innovación técnica, el objetivo del Heart Beat era acercar al público a la mecánica relojera. En 1994 la firma no patentó esta innovación y en menos de un año numerosas casas relojeras ya se habían apropiado del concepto. Sin embargo, la creación se ha mantenido como uno de los principales signos de identidad de la marca, más de tres décadas después de su lanzamiento, al representar la unión entre innovación relojera y pasión por la mecánica.


El Classics Heart Beat Moonphase Date combina la apertura del HeartBeat con dos complicaciones particularmente apreciadas en el universo de la relojería. La indicación onírica de las fases de la luna y la de la fecha mediante una aguja de gran tamaño. Un módulo Moonphase Date ensamblado en los talleres de la casa relojera ginebrina.
Esta versión combina ambas complicaciones para renovar uno de los modelos más populares de Frederique Constant. La caja de 40 mm, disponible en dorado o acero, presenta un bisel de doble godrón y una esfera con motivo central Clou de Paris y manecillas Breguet troqueladas. La apertura Heart Beat, a juego con el tono de la caja, permite contemplar parte del mecanismo, mientras que el fondo de zafiro deja al descubierto los acabados del movimiento automático FC-335, con puentes soleados de efecto radialy con acabado colimaçon, masa oscilante dorada grabados de côtes de Genève verticales y detalles de efecto radial.


La versión chapada en oro destaca por el juego de contrastes de su esfera, diseñado para resaltar cada uno de sus elementos. El centro presenta un acabado guilloché, rodeado de detalles satinados con efecto radial y doce índices en números romanos. Una sutil decoración acanalada delimita una tercera zona satinada junto al bisel, donde se indican los 31 días del mes. La fecha se señala con una aguja rematada en forma de flecha.

Las horas y los minutos se indican mediante manecillas Breguet troqueladas, inspiradas en los diseños clásicos de finales del siglo XVIII. El segundero central, por su parte, adquiere un protagonismo especial. Desde el lanzamiento del Classics Heart Beat Moonphase Date, Frederique Constant buscó diferenciar sus relojes mecánicos de los numerosos modelos de cuarzo presentes en el mercado. Con este propósito, desarrolló la apertura «Heart Beat», que permite contemplar el mecanismo. A ello se suma el movimiento continuo del segundero, característico de la relojería mecánica frente al avance a saltos de los relojes de cuarzo. Su diseño alargado, fino y elegante refuerza la identidad de este modelo.
La composición se completa con la indicación de las fases lunares, situada a las seis. Sobre un fondo azul noche, la Luna y las estrellas en tono dorado crean un contraste que armoniza con el acabado de la caja.

La segunda versión del Classics Heart Beat Moonphase Date apuesta por una estética vintage con un enfoque contemporáneo. La combinación de la caja de acero con la esfera salmón, popular durante la primera mitad del siglo XX, recupera una fórmula clásica que vuelve a despertar el interés de los coleccionistas. El lenguaje estético de la esfera se ha adaptado para componer, a su vez, una propuesta retro. Favoreciendo un contraste óptimo para la lectura, los índices y las agujas son negros. Por su parte, la luna y las estrellas son plateadas, a juego con la caja de acero.
Cada modelo que entra en la colección actual dispone de una correa de cuero con motivo de piel de cocodrilo marrón con pespuntes y rematada con una hebilla ardillón.

