Allá tras el lago yace la Villa Feltrinelli

El palacete escondido en algún lugar del norte de Italia

Villa Feltrinelli
Dining room VillaFeltrinelli

El paso a un nuevo siglo… salones decorados como en un palacio, frescos en las paredes, marrón y dorado, espejos y cuadros por las 20 habitaciones, que sus habitantes contemplan sin contar sus condiciones… Parece que saliese de un cuento, pero al pasar la página encontrarás que la Villa Feltrinelli aguarda tu llegada desde hace tiempo. Desde 1892, fue concebida como una casa de verano para la familia Feltrinelli, lejos de grandes ciudades y con el solo propósito del descanso y la armonía con la naturaleza. Más de 100 años después, la villa no ha cambiado nada: su parqué sigue incandescente ante la luz que llega de las ventanas, solo para acariciar esas estrelladas paredes si no es con el robusto a la vez que elegante mármol italiano de las escaleras y de sus baños. 

Recordatorio del pasado

Si miras arriba, solo por curiosidad, podrás encontrar techos decorados al estilo que solo podría recordarte un palacio real y frescos para darte la sensación de que estés dentro de un cuadro en cualquier dirección. Si no son los espejos, serán sus habitaciones, que varían entre el somero blanco, un somnoliento azul destilado o un laureado rosa, siempre en compañía con candelabros y sublimes cristaleras que te rodearán a cada paso de tu estancia.

Villa Feltrinelli
Villa Feltrinelli

No todo está en el interior y en la Villa lo saben bien. El lago Garda, que pasa a su lado, no contiene mármol, pero no creo que sea un problema. Es esa apariencia de paraíso a la que contribuye con la gentileza de sus aguas, una linde entre lo real y onírico y que existe entre aislado de la influencia de las grandes ciudades y por el que se podrá apreciar los esplendorosos jardines de la villa, cuya esencia tropical podrás experimentar mientras desayunas bajo una pérgola. En la parte trasera, si prefieres algo más de intimidad, la podrás encontrar en una aislada piscina que te permitirán relajarte a la sombra de los abetos.

Hay muchas razones por las que querer desconectar, y hay muchas villas que se pueden elegir. Hay tantas cosas que Villa Feltrinelli te entrega de igual forma y otras tantas por las que decidir ir. Lujo palaciego, mármol, lago y jardines tranquilos son razones para convencer a cualquiera.