En el mundo de la relojería de lujo, las piezas que combinan ingeniería avanzada y una fuerte carga poética son raras, pero la colección «Pont des Amoureux» de Van Cleef & Arpels es uno de esos raros ejemplos.
Esta serie, lanzada originalmente en 2010, se distingue por su complejidad técnica y su capacidad para contar una historia a través de cada detalle. En la edición de 2025 del evento Watches & Wonders Geneva, la marca presenta cuatro nuevas versiones de este reloj, expandiendo su ya conocida narrativa romántica con nuevos colores y materiales.


La premisa detrás de la colección «Pont des Amoureux» es sencilla, pero profunda: dos figuras, un hombre y una mujer, se acercan lentamente para un beso al mediodía y a la medianoche. Este delicado gesto simboliza una unión en el tiempo que se detiene durante tres minutos antes de que los protagonistas se separen nuevamente, continuando su marcha de forma sincronizada. Este momento se repite cada día y, además, el reloj permite al portador revivirlo a través de una función especial que lo recrea durante doce segundos.
El concepto detrás de esta complicación es un claro ejemplo de lo que Van Cleef & Arpels denomina complicaciones poéticas, un tipo de relojería que no solo se enfoca en la precisión mecánica, sino también en la narración visual. El reloj no solo marca la hora: con su animación, es un pequeño recordatorio de la ternura y el paso del tiempo.
Fue en 2010 cuando Van Cleef & Arpels presentó el primer reloj «Pont des Amoureux», una Complicación Poética que fue galardonada en el Grand Prix d’Horlogerie de Genève. El reloj inicial está equipado con un doble movimiento retrógrado y muestra a una mujer que marca los minutos y a un hombre que indica las horas.


En la feria Watches and Wonder Geneva de este año, la marca expande la colección con cuatro nuevos modelos: Aube, Matinée, Soirée y Clair de Lune, que reflejan distintas fases del día: el amanecer, la mañana, el atardecer y la luz de la luna. Cada reloj presenta esferas que adoptan tonos suaves y graduales, desde los colores cálidos del rosa y el gris, hasta los fríos azules, todo ejecutado con la técnica del esmalte grisalla, que se asemeja a la acuarela. Además, los relojes cuentan con brazaletes hechos de diamantes y zafiros que, dependiendo del modelo, se despliegan en tonos rosados o azules.
Lo que distingue a los relojes de la colección «Pont des Amoureux» es la manera en que cada pieza va más allá de la simple medición del tiempo. La Maison ha sido pionera en la creación de relojes con complicaciones poéticas, que han combinado la maestría técnica con un enfoque artístico único.
Además de su complicación mecánica, que incluye un movimiento retrógrado doble y la posibilidad de activar la animación de los protagonistas, cada reloj se enriquece con detalles artísticos. El trabajo de los esmaltes, el grabado y la miniatura permiten que cada pieza cuente una historia visualmente rica. En algunos modelos, la silueta del puente, que es el escenario del encuentro de los dos personajes, se esculpe en oro, lo que añade una sensación de perspectiva y lujo a la pieza.
Y es que la tradición de Van Cleef & Arpels se remonta a más de un siglo, comenzando con la fundación de la casa en 1906. Desde sus primeros días, la marca se ha caracterizado por su capacidad para incorporar el amor y la pasión en sus diseños, no solo a través de joyas, sino también en relojes. La colección «Pont des Amoureux» sigue esta tradición, transformando el tiempo en un símbolo de unión y afecto, que encuentra su máxima expresión en estos relojes de complicación poética.


