
Lucky Spring, la línea que Van Cleef & Arpels presentó en 2021 como un homenaje a la vitalidad de la naturaleza, cumple exactamente la función de capturar un instante y convertirlo en algo que se puede llevar puesto. Y en su edición de 2026, da un paso significativo: por primera vez desde su lanzamiento, abandona el oro rosa que la caracterizaba para apostar por el oro amarillo, y trae consigo a una invitada de honor con mucho peso histórico en la Maison: la mariposa.
La mariposa no es un motivo nuevo para Van Cleef & Arpels. Muy al contrario: en los registros de ventas de la casa figura ya en 1906, en una pieza realizada con perla, rubí y esmeralda. Desde entonces, el motivo ha venido a simbolizar la gracia y la ligereza, capturando ese impulso instintivo de alzar el vuelo, y refleja también el carácter perdurable de la Maison, moldeado por un espíritu de positividad y optimismo.


Con el paso de las décadas, la mariposa ha aparecido en broches, collares, anillos y esferas de relojes, siempre adaptándose al espíritu de cada época. En los años sesenta lucía en broches multicolores con turquesa y rubí; en los setenta, el espíritu contracultural hippie la llevó a necklaces de motivos puros y líneas depuradas; y con la técnica Mystery Set, patentada en 1933, sus alas adquirían una radiante luminosidad aterciopelada al integrar las piedras directamente en el metal, sin que el engaste fuera visible. El motivo continúa evolucionando a través de la Alta Joyería y la relojería, y sigue siendo un emblema de la creatividad y el dominio técnico de la Maison.
La gran novedad de esta temporada tiene tanto de material como de narrativa. Estas piezas de 2026 marcan la primera vez que el motivo Lucky Spring aparece en oro amarillo desde el lanzamiento de la colección, lo que le da una calidez y una luminosidad diferente respecto a las ediciones anteriores.
La colección se amplía con cinco nuevas creaciones: un collar largo, un brazalete de cinco motivos, un broche, un anillo Between the Finger y unos pendientes. El movimiento resulta central en el atractivo de la colección. En el collar sautoir, tres mariposas aparecen junto a hojas y flores, como si fueran capturadas en pleno vuelo a lo largo de la cadena. Lo que hace que esta pieza resulte especialmente interesante es cómo se trabaja la composición: las mariposas aparecen alternativamente de perfil y de frente, creando una sensación de asimetría y dinamismo que evita cualquier rigidez.

En cuanto a los materiales, el ágata azul forma las alas superiores, el lapislázuli profundiza en la mitad inferior, mientras que el ágata verde da forma al follaje circundante. La selección de piedras no es aleatoria: Van Cleef & Arpels elige cuidadosamente las piedras de ágata por su uniformidad y brillantez, en una gama que va desde azules y verdes suaves hasta intensos. Solo una pequeña proporción supera el criterio de calidad de la Maison, que exige un tono homogéneo y luminoso para que las composiciones sean verdaderamente armoniosas.
El cuerpo y las antenas de cada mariposa están trabajados en oro pulido, un detalle que habla del nivel de atención al detalle que caracteriza a la casa. Y la técnica detrás de cada pieza es igualmente exigente: la fundición a la cera perdida se retoma aquí y se reelabora después a mano, antes de que cada creación sea pulida tanto por el anverso como por el reverso, así como en el característico contorno de doble perlado que es seña de identidad de la firma.
Entre las cinco nuevas piezas, el anillo Between the Finger merece mención aparte. Es una de las siluetas más reconocibles del repertorio de Van Cleef & Arpels y aquí se convierte en un pequeño teatro de la naturaleza. Una flor de ciruelo y un capullo de lirio de los valles en nácar blanco dialogan con una mariposa de alas abiertas, con sus elementos dispuestos a diferentes alturas para añadir dimensión y profundidad. El efecto es el de una composición viva, casi en movimiento.
El broche, por su parte, reúne la mariposa en lapislázuli y ágata azul con follaje en ágata verde, una flor de ciruelo en nácar y capullos de lirio de los valles. El resultado es una paleta cromática vibrante que funciona como un pequeño fragmento de jardín que se puede llevar en la solapa.
La joyería no llega sola esta temporada. La colección Lucky Spring se completa con el reloj Lady Lucky Spring Butterfly, que se une a la colección Poetic Complications. Este nombre no es solo una etiqueta comercial: responde a una filosofía concreta de Van Cleef & Arpels, la de crear relojes en los que la mecánica se convierte en narración, donde el paso del tiempo no es simplemente funcional sino también espectacular.

En este caso, la esfera presenta tres flores de ciruelo en nácar blanco dispuestas en distintos planos sobre un fondo de nácar guilloché pintado en azul profundo. La hora se lee a través de una apertura con forma de capullo de lirio de los valles. Una mariposa recorre la esfera para marcar los minutos; al final de la hora, retrocede mediante un mecanismo retrógrado, mientras que una apertura para las horas saltantes se sitúa a las 11 en punto.
Los motivos de mariposa son de doble cara, un cuidado que no es menor: significa que aunque la pieza se gire o mueva, siempre presenta su mejor cara.
Los diamantes seleccionados para iluminar el bisel, los índices horarios, las uniones centrales y la corona responden a criterios estrictos de color y claridad. Y en la trasera del reloj, la historia continúa: el oro está grabado con delicado follaje, mientras que un esmalte decal adorna el cristal de zafiro con motivos florales. El peso oscilante, visible a través de este cristal, presenta un efecto guilloché radiante sobre el que aparece una mariposa en miniatura pintada a mano. El reloj está ensamblado íntegramente en los Talleres de Relojería de Van Cleef & Arpels en Ginebra.

Lucky Spring 2026 no es una revisión superficial de algo ya existente. El cambio al oro amarillo altera fundamentalmente el registro emocional de la colección y la incorporación de la mariposa añade un elemento de movimiento y libertad que el repertorio de la Maison llevaba guardando desde sus comienzos.
Más que una oda idílica, Lucky Spring refleja una filosofía que destila la belleza fugaz de la naturaleza en objetos concebidos para resistir el paso del tiempo, mucho después de que las estaciones hayan cambiado. En eso reside, quizás, la razón de ser de una colección como esta: en convertir algo tan efímero como la llegada de la primavera en algo que se puede guardar, llevar y heredar.


