Una experiencia gourmand que reúne al tabaco y al chocolate negro como protagonistas.
TOM FORD BEAUTY amplía su colección Private Blend con la nueva fragancia Tobacco Chocolat, conservando su motivación por el bienestar del planeta, apoyando condiciones laborales justas y que apuestan por el medio ambiente. La casa de perfumes nos sigue demostrando este compromiso contando con la certificación Positive Luxury Butterfly Mark.
Tobacco Chocolat se presenta como una experiencia que abarca tanto el olfato como el gusto, gracias a sus notas de ingredientes comestibles que nos permiten adentrarnos en el universo gourmand.
«Tobacco Chocolat es una fantasía para los sentidos».
Daniela Andrier, perfumista.
TOM FORD BEAUTY ha fusionado componentes cálidos, cítricos, amaderados, especiados e intensos creando una receta única y apetitosa, que juega con el deseo, el capricho y la elegancia.
El cuerpo del perfume se compone del acorde cocoa smoke™, propio de la marca. Se caracteriza por ser una co-destilación, obteniendo un extracto de varios elementos. En concreto procede de la esencia extraída de la fusión de chocolat noir grand cru, absoluto de manteca de cacao y hojas tostadas de tabaco.
En contraposición a la sensación amarga del chocolate, aparecen notas cítricas de naranja. Además de toques amaderados mediante el Akigalawood™, notas de planta pachulí que ensalzan la calidez del Ambrofix™, y absoluto de la hoja del tabaco, su versión más concentrada. Finalmente, el carácter lujoso del perfume se refuerza con los acordes avainillados del bálsamo de Perú.
El frasco, de silueta clásica rectangular, mantiene la forma de los emblemáticos perfumes procedentes de la colección Private Blend. En esta ocasión se muestra en tono anaranjado, color ámbar. Y en él se integran elementos en chocolate metálico, sugiriendo el aspecto de un licor de este mismo elemento, tal y como la marca nos invita a imaginar.
TOM FORD BEAUTY nos sumerge en una aventura, donde el olfato y el gusto se unen para formar un único sentido. Una experiencia enriquecedora, que evoca el antojo del tabaco y el chocolate, y provocando sensaciones fascinantes de carácter refinado.


