La cartera de alojamientos Beyond Green promueve una forma de turismo en la que la sostenibilidad, el respeto por el patrimonio local y la autenticidad cultural son sus pilares fundamentales. Por eso, destacan sus alojamientos con este enfoque, que no solo redefine el lujo, sino que también subraya la necesidad de que el turismo de alta gama evolucione hacia una nueva era de responsabilidad y conciencia.

Actualmente el concepto de lujo está en constante transformación. Las nuevas generaciones de viajeros buscan no solo confort y exclusividad, sino también experiencias que tengan un impacto positivo en las comunidades locales y el medio ambiente. En este contexto, Beyond Green, la cartera global de alojamientos sostenibles, se reconoce por ser un modelo de cómo los viajes pueden ser una oportunidad para conectar con la esencia profunda de los destinos.
Por eso mismo, han decidido destacar a algunos de sus miembros «que fomentan conexiones significativas entre los viajeros y sus destinos mediante decisiones de diseño reflexivas e intencionales”, según afirmó Lindsey Ueberroth, directora ejecutiva de Beyond Green. Así, con arquitectura vernácula y diseño meticuloso pueden reflejar el sentido local de pertenencia, celebrar el patrimonio natural y cultural, mientras contribuyen a la gestión ambiental.
Estos hoteles exhiben materiales autóctonos, productos artesanales y tradiciones locales en sus propiedades y experiencias, por lo que conectan significativamente a los viajeros con sus destinos, a la vez que son un reflejo vivo de la naturaleza, la cultura y la comunidad locales.

Un claro ejemplo de este enfoque es Leela Palace Udaipur en India. Este hotel, ubicado a orillas del lago Pichola, es una verdadera joya de la arquitectura tradicional de Rajastán. Los materiales utilizados, como el mármol blanco Makrana y la piedra de Jaisalmer, provienen de canteras locales, mientras que el trabajo de incrustación de espejos Thekri es un reflejo de las tradiciones artesanales centenarias de la región.
Además, el palacio ha adoptado prácticas sostenibles notables, como el uso de energías renovables y sistemas avanzados de reciclaje de aguas grises, lo que demuestra que lujo y responsabilidad ambiental pueden ir de la mano. De hecho, el 41% de su energía proviene de fuentes renovables, lo que reduce su huella de carbono.

Para su compromiso cultural, conserva elementos históricos, como el Sheesh Mahal y un templo del siglo XVI. Incluso, la propiedad se enorgullece de iniciativas como el reciclaje de flores, transformando las flores usadas en varillas de incienso, lo que une la reverencia cultural con la responsabilidad ambiental.


En Guatemala, Porta Hotel Antigua se ha convertido en un punto de encuentro para la artesanía local. A través de su iniciativa llamada «La Tiendita», el hotel colabora con pequeños productores y organizaciones que apoyan a comunidades vulnerables, especialmente a mujeres en áreas rurales. Al exhibir productos elaborados a mano que celebran las tradiciones guatemaltecas, este hotel fomenta no solo el consumo responsable, sino también el empoderamiento económico de las comunidades locales.
Por su parte, Coulibri Ridge en Dominica representa un modelo extremo de autosuficiencia ecológica. Este complejo, que se encuentra completamente desconectado de la red eléctrica, utiliza tecnologías innovadoras para captar y purificar el agua de lluvia, además de generar su propia energía mediante paneles solares y turbinas eólicas. Construido con piedra local y madera reciclada, este refugio de lujo no solo ofrece una experiencia única en medio de la naturaleza, sino que también se integra armoniosamente con el entorno, respetando tanto la biodiversidad como las tradiciones constructivas locales.

Sus únicas 14 suites fueron diseñadas como un proyecto de investigación a largo plazo sobre cómo desarrollar y operar respetuosamente un complejo ecológico moderno y autosuficiente que esté estrechamente entrelazado con la comunidad local.
En lo alto de una cresta montañosa en el sur de Dominica, Coulibri Ridge aprovecha el sol, el viento y la lluvia para impulsar la experiencia que ofrece. El agua de lluvia, recolectada a través del diseño único del techo del complejo y purificada por luz ultravioleta e ionización de cobre, abastece las suites de los huéspedes y seis piscinas sin cloro. El sistema de drenaje recicla las aguas grises para regar sus jardines tropicales.
Además, los interiores cuentan con madera de teca reciclada, con techos hechos de aluminio reciclable y resistente al moho. El exterior del complejo fue elaborado con piedra cincelada a mano obtenida en el lugar y construido por artesanos locales, por lo que está diseñado para soportar huracanes, terremotos y humedad, mientras que también se integra con el paisaje natural.

Estas propiedades no son meros destinos turísticos pues a través de un diseño cuidadoso y una visión a largo plazo estos y otros miembros de Beyond Green están mostrando un enfoque consciente y reflexivo en la construcción y operación de hoteles, que puede beneficiar tanto a los huéspedes como a las comunidades y los ecosistemas locales.
El turismo, tradicionalmente visto como una de las principales fuentes de impacto ambiental y cultural, tiene la oportunidad de reinventarse. A medida que más viajeros se interesan por experiencias que van más allá de la mera comodidad, se abre un espacio para un lujo que se basa en el respeto, la preservación y la conexión auténtica con los destinos.
Este tipo de turismo, que celebra el patrimonio natural y cultural, no solo enriquece a quienes lo practican, sino que también asegura que los destinos visitados continúen floreciendo para las generaciones futuras.


