Saodat Ismailova explora la memoria de Asia Central en Amanat, The Sacred Forest

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Saodat Ismailova, Amanat, The Sacred Forest,film still, 2026. SIngle-channel video (color, sound), 40 min. Courtesy of the artist.

LUMA Arles presenta Amanat, The Sacred Forest, una exposición de la artista y cineasta uzbeka Saodat Ismailova centrada en el bosque de Arslanbob, en Kirguistán. A través de un conjunto de obras recientes y anteriores, la artista recorre la historia cultural y espiritual de Asia Central para reflexionar sobre la memoria, la transmisión del conocimiento y la estrecha relación entre las personas y el territorio.

La muestra combina obras de nueva producción con proyectos recientes de la artista, estableciendo un diálogo entre distintas etapas de su investigación en torno a la memoria cultural y espiritual de Asia Central. En el centro de este recorrido se encuentra Amanat (2026), una película realizada en colaboración con el Swiss Institute de Nueva York y Kunsthalle Bern.

Saodat Ismailova pertenece a la primera generación de artistas de Asia Central posterior a la disolución de la Unión Soviética. Su obra investiga la memoria colectiva de la región a través del cine, la instalación y el archivo, tomando como punto de partida mitos, rituales y conocimientos ancestrales. A partir de estos elementos, la artista reflexiona sobre la identidad, la transformación del paisaje y el impacto de la actividad humana sobre el medio ambiente, estableciendo un diálogo entre el pasado y las problemáticas del presente. Sus películas se sitúan entre el documental, el ensayo visual y la poesía, combinando imágenes contemporáneas, archivos y relatos orales para construir narrativas abiertas a la interpretación. 

La artista utiliza su historia y conocimiento para profundizar en la memoria colectiva de su región. Se une a la resistencia global sobre el impacto del humano en el medio ambiente. Su investigación abarca saberes ancestrales como la transformación del paisaje en las historias más recientes de la región.

Saodat Ismailova Amanat arret sur image 2026. Avec laimable autorisation de lartiste. Medium
Saodat Ismailova, Amanat, The Sacred Forest, film still, 2026. Single-channel video (color,sound), 40 min. Courtesy of the artist.

Amanat: una reflexión sobre la herencia y la memoria

El eje de la exposición es Amanat, un término derivado del arabe amanah que puede traducirse como confianza, aunque su significado va más allá. En distintas culturas de Asia Central, el concepto hace referencia a un legado o una responsabilidad que se recibe de forma temporal con el compromiso de protegerla y transmitirla, en lugar de poseerla. A partir de esta idea, Ismailova reflexiona sobre la transmisión de la memoria y la fragilidad con la que ese legado pasa de unas personas a otras, de una generación a la siguiente e incluso entre distintos mundos. El término también puede aludir a las responsabilidades que una persona asume hacia los demás, hacia la naturaleza o desde una posición de liderazgo, reforzando la idea de que aquello que heredamos implica siempre un deber de cuidado y conservación.

La exposición toma como punto de partida el bosque de nogales de Arslanbob, en Kirguistán, un lugar estrechamente vinculado a las figuras de Arslan Baba y Ahmad Yasawi, dos referentes fundamentales del sufismo túrquico. El sufismo, considerado la corriente mística del islam, pone el foco en la búsqueda de una experiencia espiritual a través de la contemplación, la tradición oral y la transmisión del conocimiento entre maestros y discípulos. Según la tradición sufí, Arslan Baba recibió el encargo de custodiar una semilla de dátil durante siglos hasta entregársela a un niño destinado a convertirse en un gran maestro espiritual: Ahmad Yasawi. Este gesto simboliza la transmisión del conocimiento y de la sabiduría entre generaciones, una idea que Ismailova recupera como uno de los ejes de la exposición.

La leyenda sitúa el origen del bosque de nogales de Arslanbob en aquella semilla de dátil. Para las comunidades locales, el lugar conserva un profundo valor espiritual y, según algunas creencias, sus nueces poseen incluso propiedades alucinógenas. En la actualidad, el bosque es al mismo tiempo un espacio sagrado, un importante recurso económico y un territorio sometido a distintas tensiones. La recolección de nueces, la tala de árboles y los efectos del cambio climático conviven con la necesidad de preservar un territorio cargado de historia y significado. 

Lejos de presentar naturaleza y cultura como dos ámbitos separados, Ismailova muestra cómo ambas se encuentran profundamente entrelazadas. El bosque de Arslanbob se convierte así en un espacio donde la historia, las creencias y la vida cotidiana conviven, reflejando el vínculo entre el territorio y la identidad de las comunidades que lo habitan. 

La exposición reúne además una selección de películas e instalaciones que profundizan en el bosque de Arslanbob y en las tradiciones espirituales de Asia Central desde diferentes perspectivas. Cada una de ellas aborda una dimensión distinta de la memoria colectiva, combinando relatos míticos, paisaje y archivo.

Entre ellas se encuentra Seven Sleepers (2026), inspirada en una versión de Los Siete Durmientes, un relato presente en distintas tradiciones religiosas que narra la historia de siete jóvenes que, huyendo de la persecución, encuentran refugio en una cueva donde permanecen dormidos durante siglos. Por su parte, Sharshara (2026), cuyo título significa cascada en uzbeko, registra el mismo salto de agua a lo largo de tres estaciones del año. En la película, una mujer rinde homenaje al agua como fuente de memoria y conocimiento compartiendo una sabiduría que permanece oculta para el ser humano.

La muestra incorpora también Arslanbob (2023), una obra realizada tras el primer viaje de la artista al bosque kirguís. En ella, Ismailova combina imágenes del paisaje con testimonios de sus habitantes y referencias a manuscritos del siglo XIII, estableciendo un diálogo entre el territorio, la historia y la tradición oral.

Junto a las obras audiovisuales, tres esculturas de pequeño formato, producidas en colaboración con Swiss Institute y Kunsthalle Bern, trasladan al espacio expositivo el recorrido simbólico de la semilla. Amanat, Entrusted representa la semilla confiada a Arslan Baba; Amanat, Held muestra una nuez suspendida de un hilo de oro, mientras que Amanat, Received adopta la forma de una nuez híbrida. En conjunto, las tres piezas evocan las distintas etapas del amanat, entendidas como el acto de recibir, custodiar y transmitir un legado.

Saodat Ismailova Amanat La Foret sacree arret sur image 2026. Les Forges LUMA Arles France. © VictorSimon Gregoire dAblon Large8
Saodat Ismailova, Amanat, La Forêt sacrée, 2026. Les Forges, LUMA Arles, France. © Victor&Simon - Grégoire d'Ablon

Entre las instalaciones destaca Threshold (2026), donde un texto de neón con la frase «Conocí a tus antepasados y tú conociste a los míos» establece un vínculo entre generaciones y refuerza la idea de transmisión que atraviesa toda la exposición.

Con Amanat, The Sacred Forest, Saodat Ismailova propone un recorrido por la memoria cultural y espiritual de Asia Central a través de relatos, paisajes y símbolos que han perdurado durante siglos. La exposición invita a reflexionar sobre la importancia de preservar aquellas historias y conocimientos que, pese al paso del tiempo y a la transformación del territorio, continúan definiendo la identidad de una comunidad.

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