Las Islas Baleares impulsan cinco proyectos verdes financiados a través del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS), implantado en 2016 para promover el turismo responsable y proteger el entorno natural del archipiélago español.
Una de las iniciativas se centra en la valorización del patrimonio geológico, menos conocido pero esencial. Incluye la creación de rutas geoturísticas, señalización de lugares de interés, materiales informativos y formación de guías, con el fin de fomentar un turismo que respete y preserve los paisajes insulares.
En Ibiza, se ha puesto en marcha un plan para recuperar la agrobiodiversidad mediante ayudas que eviten el abandono agrario. El objetivo es proteger el medio natural, reforzar la identidad del territorio y mitigar riesgos como incendios o erosión.
En Mallorca, desde 2017 se trabaja en mejorar el acceso a espacios protegidos mediante transporte público. Se han ampliado líneas, instalado nuevas paradas y paneles informativos, y creado aparcamientos para reducir el uso del coche en zonas como la Serra de Tramuntana o es Trenc.
La conservación de la Posidonia oceanica, especie endémica y Patrimonio Mundial de las dos Islas Pitiusas (Mallorca y Formentera), ha motivado la creación de un atlas submarino para controlar su estado y evitar fondeos ilegales. También se desarrollan acciones de recolección de semillas, estudios moleculares y control de especies invasoras.
Por último, en Formentera se avanza en la protección de S’Estany des Peix mediante la instalación de pantalanes flotantes. Esta medida busca reducir la contaminación causada por fondeos irregulares y preservar el ecosistema del enclave.
Todos estos proyectos, ya están adjudicados o ya ejecutados, y han surgido de la mano del gobierno balear con motivo del Día Mundial del Medioambiente, celebrado el 5 de junio.


