La marca española Diabla presenta una explosión de texturas, contrastes y propuestas vibrantes de muebles para renovar los espacios exteriores con estilo y actitud.
Con la llegada de la primavera, los espacios exteriores se transforman en escenarios de renovación. Más allá de la floración y el verdor, la luz intensa de esta estación invita a experimentar con el color, las texturas y las formas. Diabla lo sabe bien y lo celebra con una propuesta que combina diseño contemporáneo, espíritu lúdico y complicidad con el entorno. Desde jardines exuberantes hasta rincones más neutros, sus nuevos diseños son una oda a la creatividad al aire libre.
A la hora de renovar un espacio exterior, hay que buscar una complicidad con este. La propia naturaleza ofrece las claves para composiciones cromáticas que no solo armonicen, sino que brillen por contraste. Si el verde domina, el blanco puede convertirse en el aliado perfecto para generar un impacto visual limpio y vibrante.
Así sucede en un jardín de inspiración versallesca donde las piezas de la colección Grill de MUT Design se integran con precisión geométrica. Inspirados en las obras de Piet Mondrian, los muebles están hechos a base de varas de aluminio de sección cuadrada que evocan a las estructuras de las parrillas de barbacoa. A su lado, las lámparas Plisy Up, diseñadas por Alejandra Gandía-Blasco Lloret juegan con la ilusión: sus pantallas, aunque parecen textiles, están hechas de polietileno reciclable. Recargables y portátiles, aportan elegancia funcional a cualquier rincón.
Pero no todos los espacios parten de un entorno exuberante. A veces lo que se necesita es una inyección de vitalidad, colores y texturas que aporten dinamismo sin estridencias. Para ello, Diabla propone composiciones más eclécticas, donde el blanco, rosa, arena, verde y amarillo forman una gama restringida, pero llena de matices. Modelos como Colombina de la colección Soft Comedia del Arte, apuestan por gráficos llamativos. Mientras, los modelos Pink y Beige de la colección Warm Recycle Iris revelan delicadas tramas al mirarlos de cerca.
Estos textiles visten piezas icónicas como los asientos Sail de Héctor Serrano, las butacas Lilly de Democràcia Estudio o los pufs Costuras de Teresa Sapey + Partners. Crean una escenografía que se completa con el kilim de exterior Diamond de GAN, marca hermana de Diabla, y los maceteros blancos Gobi, diseño de Pablo Gironés, que actúan como pequeñas píldoras de luz.
Y si el entorno ya es expresivo por sí mismo, ¿por qué no potenciarlo aún más? La versatilidad de las colecciones de Diabla permite jugar con combinaciones que resultan en brillantes dúos de color y un diseño de alto impacto. Un claro ejemplo es la estructura en color arena combinada con tejidos Soft Plain Pink.
Esta temporada, Diabla trae una visión libre y audaz del diseño de exteriores. Siendo una nueva marca de mobiliario, creada por Gandía Blasco Group, sus diseños tienen un estilo desenfadado, original y creativo, que proponen nuevas fórmulas para disfrutar de estar al aire libre en cualquier entorno.


