El Prague Planetarium integra tecnología avanzada y respeto por el patrimonio en un espacio sostenible y renovado.
Gracias a una gran modernización, el Prague Planetarium transforma por completo su experiencia y su arquitectura, respetando al mismo tiempo el valor histórico de su emblemático edificio. Diseñado por collcoll, la renovación ha supuesto eliminar capas de intervenciones previas para dar paso a una tecnología revolucionaria de proyección LED.
El corazón del proyecto es la instalación de la pantalla hemisférica más grande del mundo, con 22 metros de diámetro y una resolución impresionante de 45 millones de píxeles, desarrollada por la empresa estadounidense COSM. Esta innovadora tecnología ofrece a los visitantes una experiencia visual inmersiva con un realismo y una profundidad de color nunca antes vistos.
El rediseño del auditorio también ha sido clave en esta transformación. El antiguo proyector central Zeiss Jena fue trasladado fuera de la sala principal, liberando espacio para una nueva disposición geométrica escalonada que mejora la visibilidad y la comodidad. Con una capacidad aumentada en un 20% (hasta 277 asientos), la sala cuenta con butacas ergonómicas fabricadas en la República Checa, pensadas para mantener la atención del público durante las proyecciones. Además, un sistema acústico potencia la ilusión de un espacio infinito bajo la cúpula.
También se apuesta por la sostenibilidad. La instalación de la pantalla LED demandó nuevas soluciones energéticas que respetan la estructura protegida del edificio y su entorno en el parque Stromovka. La recuperación y reutilización del calor generado por la cúpula permite calentar el planetario en invierno, optimizando así el consumo energético y reduciendo el impacto ambiental.
Por otro lado, la modernización no se limitó a la sala principal. El vestíbulo también fue renovado con una pantalla LED circular que sirve como espacio adicional de presentación, y un nuevo guardarropa que mejora la circulación de los visitantes. Para completar la experiencia, se abrirá una exposición de simuladores en el sótano y una tienda en la salida, con acceso sin barreras gracias a la eliminación de una rampa incómoda.
Con estas innovaciones, el Prague Planetarium no solo se consolida como un referente mundial en educación y cultura inmersiva, sino que también se posiciona como un ejemplo de modernización responsable.


