Hay algo casi perturbador en ver arena sobre asfalto. En imaginar playas suspendidas entre rascacielos, olas de calor que se confunden con el concreto, cuerpos que se recuestan sobre dunas donde debería haber aceras. Es una imagen que no debería funcionar, y sin embargo, en manos de Prada, resulta completamente inevitable. Así es la campaña Days of Summer 2026, titulada Urban Beaches, una propuesta visual que convierte la ciudad en un territorio de veraneo imposible y lo hace con la naturalidad característica de una firma que lleva décadas redefiniendo lo que significa vestirse bien.

La campaña extiende el universo de la colección Prada Days of Summer 2026 hacia su dimensión más visual y narrativa. Fotografiada por David Sims, uno de los fotógrafos más influyentes de la moda contemporánea, responsable de algunas imágenes más memorables de los últimos treinta años, y con dirección creativa de campaña a cargo de Ferdinando Verderi, el resultado es una serie de imágenes que oscilan entre la quietud de la playa y la tensión latente de la metrópoli. Miuccia Prada y Raf Simons, como directores creativos de la casa, firman una colección que en estas imágenes encuentra su traducción más precisa, ropa que no elige entre el mar y la ciudad porque no le hace falta elegir.

Los protagonistas son Bella Hadid, Damson Idris, Louis Partridge y Liu Wen, cuatro figuras que encarnan distintas versiones de esa misma actitud. Cada uno ocupa su propio espacio, una isla metropolitana, un oasis personal dentro del caos urbano, y en algunos encuadres la playa lo absorbe todo, mientras que en otros la ciudad se va filtrando, ladrillo a ladrillo, hasta invadir la composición. No hay coherencia forzada entre los mundos, conviven porque en Prada las contradicciones no se resuelven, se habitan.
Lo que hace especialmente interesante esta campaña es la manera en que traduce visualmente la filosofía detrás de la colección. Desde que Raf Simons se incorporó como director creativo junto a Miuccia Prada en 2020, la casa ha profundizado en una forma de vestir que rechaza las categorías rígidas. La ropa de Days of Summer 2026 mezcla sastrería metropolitana con prendas de baño, vestidos de ocasión con piezas de playa, formalidad con desnudez. No como provocación, sino como reflejo de cómo vivimos realmente, sin guardarropas separados para cada rol, sin transiciones claras entre lo que somos en la oficina y lo que somos bajo el sol.

David Sims, que ha trabajado con marcas como Saint Laurent, Bottega Veneta y la propia Prada en múltiples ocasiones, imprime a las imágenes esa cualidad suya tan particular, una frialdad aparente que esconde una gran carga emocional. Sus encuadres son directos, sin artificio, pero hay algo en la luz y en la postura de los cuerpos que los convierte en algo más que fotografía de moda. Son documentos de un estado de ánimo.
Ferdinando Verderi, quien lleva años colaborando con Prada en la dirección creativa de sus campañas, mantiene aquí esa coherencia estética que hace reconocible el universo visual de la marca incluso antes de leer el logo. La elección de escenarios, esa fricción entre arena y arquitectura, no es decorativa sino conceptual, la playa no es un destino, es una actitud que se lleva puesta.

En un momento en el que el lujo tiende hacia el escapismo total, hacia imágenes de paraísos remotos e inalcanzables, Prada propone algo diferente, el verano como algo que sucede aquí, ahora, en medio de la ciudad donde la estas. No hace falta irse lejos. Basta con llevar las prendas correctas y saber mirar.


