PhotoEspaña y el museo Cerralbo honran a Leopoldo Pomés

La exposición temporal gratuita con 85 fotografías originales y en su mayoría inéditas estarán disponibles hasta el próximo 12 de septiembre en Madrid

Tras el fallecimiento de Leopoldo Pomés, uno de los más grandes fotógrafos del país, PhotoEspaña y el museo Cerralbo le entregaron su espacio merecido con la exposición temporal titulada: “Después de todo”. En una esquina íntima y fría del museo Cerralbo se encuentran aquellas fotografías encuadradas, en blanco y negro y en plena desnudez artística debido a que la mayoría del trabajo son positivos originales de una época anterior. El aura del cuarto es ajeno al resto que contienen las obras permanentes del museo. Esta selección de fotografías fue hecha por su mujer y “socia en crimen”, Karin Leiz, y su hija, Juliet Pomés. Es una visión personal dentro de la fotografía en la que Pomés logró brillar tan a su manera, enfocándose principalmente en la figura femenina, las ventanas, las luces y su contraparte, las sombras. 

Uno de los hijos pródigos de Cataluña, Pomés, siempre intentó mantener un nivel de sensibilidad en su arte, pero la crudeza de sus tomas colocaron su estilo en el borde de la sensualidad femenina y la imaginación humana. El paso del tiempo es evidente en el material presentado, el papel ha sufrido de edad, pero su belleza irradia inspiración a través de diversos formatos como pruebas de laboratorio o recortes propios de sus imágenes más reconocidas.

L. Pomés. Bernadette 1961
L. Pomés. Solidaridad Nacional. 1957.

La carrera artística de Pomés comenzó con su padre, cuando a una temprana edad crearon la costumbre de sentarse en la calle y pasar horas viendo a la gente que pasaba. Se imaginaban escenarios ficticios, historias falsas y amores inexistentes, pero la imaginación visual que Pomés estaba desarrollando lo llevó a poder acercarse a esa humanidad pura que existe en todos, pero que solo pocos privilegiados pueden ver. El progreso de la mujer dentro de la sociedad española y el mundo fue otro elemento que elevó la fotografía de Pomés a un nivel único ya que que lograba retratar las emociones genuinas de sus sujetos. Leopoldo Pomés reconocía el poder indudable de las mujeres que no solo ahora, sino que también en aquella época afrontaban cierta sujeción por las cadenas de la sociedad. Esa admiración venia a mano del escape perpetuo de estas cadenas, esa fuerza inminente que gritaba progreso.

Pero la genialidad de Pomés no acababa en su humanidad y su fotografía ya que en la rama de publicidad también brilló con su “Studio Pomés”. Aquí logró crear una simbiosis entre su fotografía y la publicidad que lo terminó estableciendo de manera permanente en la historia de la fotografía. Creador de la famosa burbuja Freixenet, como director publicitario del grupo Freixenet. Co-director del espectáculo de apertura de la Copa Mundial de Fútbol en 1982 y la mente detrás de la campaña de imagen para la candidatura de Barcelona en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992. Consiguió sus primeros galardones en la Biennal de Venecia y el Festival de Cannes. También fue ganador de la Medalla de Oro al Mérito Artístico del Ayuntamiento de Barcelona y Premio Nacional de Artes Plásticas de la Generalidad de Cataluña en 1998. Y además de recibir la Cruz de Sant Jordi en 1999, logró recibir finalmente el Premio Nacional de Fotografía en 2018.

La grandeza de Pomés es imposible exponerla en un cuarto, pero la exposición “Después de todo” aporta una mirada íntima hacia ella. No hay que dudar en invertir el tiempo para disfrutar del marco de la XXIV edición de PhotoEspaña y qué mejor manera de hacerlo que admirando el trabajo del gran Leopoldo Pomés. Abierta para todo el verano, hasta el 12 de septiembre de 2021. 

L. Pomés. Un senñor de Barcelona. 1960. PHE