Hay fotógrafos que observan el mundo desde una distancia calculada, con composiciones estudiadas y una intención narrativa que se percibe en cada encuadre. Y luego está Neil Faveris-Essadi, que hace exactamente lo contrario. Para este joven parisino nacido en 2005, la cámara no es un instrumento de análisis sino una extensión natural del cuerpo, casi un reflejo. Desde los quince años fotografía su entorno con una constancia que el mismo describe como instintiva, casi compulsiva. Sus imágenes, según sus propias palabras, son “el resultado de alguien que raramente vuelve a casa.”

Esa frase lo dice todo. Faveris- Essadi no documenta la vida desde fuera; la vive desde dentro y la fotografía casi sin pensarlo, como quien anota algo en un cuaderno antes de que se le olvide. Desde el 1 de abril, una selección de su obra puede verse en Saint Laurent Babylone, el espacio cultural que la maison tiene en el número 9 de la rue de Grenelle, en el séptimo arrondissement de Paris. La exposición está comisariada por Anthony Vaccarello, director creativo de Saint Laurent, lo que no es un detalle menor, Vaccarello lleva años construyendo a través de Rive Droite un universo en el que la moda convive con la fotografía, la música y el arte contemporáneo, y la elección de Faveris- Essadi encaja perfectamente en esa lógica.
Saint Laurent Babylone es en sí mismo un lugar que merece mención aparte. Inaugurado en febrero de 2024, este espacio híbrido entre librería, galería y tienda de discos nació como una nueva encarnación de Saint Laurent Rive Droite, el brazo cultural y creativo de la firma que Vaccarello viene desarrollando desde que tomó las riendas de la maison en 2016. Su nombre rinde homenaje al barrio de Sèvres-Babylone, históricamente ligado a Yves Saint Laurent y a Pierre Bergé, quienes vivieron en el número 55 de la rue de Babylone hasta la muerte del diseñador en 2008. No es un gesto nostálgico sino una forma de tender un puente entre el legado de la casa y su presente más inquieto. Cada mes, el espacio acoge a nuevos artistas cercanos al universo de Saint Laurent, con inauguraciones, sesiones de DJ y firmas de libros que lo mantienen en permanente movimiento.

En ese contexto, la obra de Faveris-Essadi encuentra un marco natural. Su fotografía se sitúa en la intersección entre la imagen, la música y la cultura urbana contemporánea, un territorio definido por la creatividad, la noche y la energía colectiva de una generación que se mueve entre conciertos, rodajes, celebraciones espontáneas y madrugadas sin plan fijo. No hay puesta en escena en sus imágenes, ni distancia analítica. Todo surge de su círculo más cercano, amigos, momentos compartidos, noches que de otro modo se habrían evaporado sin dejar rastro. La memoria como motor, el instinto como método.
Lo que resulta llamativo en su trabajo es la tensión que consigue mantener entre la inmediatez y el peso visual. Sus composiciones parecen simples a primera vista, casi casuales, pero hay en ellas un sentido muy refinado del equilibrio y el momento exacto. Faveris-Essadi habla de “mirar al lugar equivocado en el momento justo”, y esa idea define bien lo que hace, captar lo que sucede en los márgenes, en los instantes que la mirada convencional descarta. El resultado es un lenguaje visual enraizado en la juventud parisina y energía nocturna, que evita deliberadamente cualquier simbolismo obvio o construcción narrativa.

Con apenas veinte años, su presencia en el circuito cultural de París ya es notable. Ha fotografiado eventos vinculados a la escena musical francesa, estuvo presente en el festival Cannes Series en 2024, y su trabajo ha circulado ampliamente entre publicaciones y espacios afines a la cultura urbana y la moda. Que Anthony Vaccarello lo haya elegido para inaugurar una exposición en Saint Laurent Babylone dice mucho tanto del fotógrafo como del tipo de mirada que la maison quiere asociar a su nombre.
Todas las obras expuestas están disponibles para su adquisición. Además, como es habitual en las propuestas editoriales de Rive Droite, la exposición viene acompañada de la 22ª edición del fanzine dedicado a su trabajo, que se distribuye de forma gratuita en tienda. También existe una edición limitada de cien copias numeradas y firmadas por el artista, disponible a la venta, lo que convierte este proyecto en algo que trasciende los límites de una exposición convencional para convertirse en un objeto de colección.
En un panorama fotográfico donde abundan las estéticas calculadas para el consumo rápido, el trabajo de Neil Faveris- Essadi propone algo diferente, la intimidad como resistencia, la proximidad como forma de conocimiento. Saint Laurent Babylone, fiel a su vocación de espacio vivo, ofrece el escenario perfecto para esa propuesta.


