El Museo Guggenheim Bilbao acoge desde este 29 de mayo y hasta el 12 de octubre de 2026 la exposición Jasper Johns: Night Driver, una ambiciosa retrospectiva que reúne cerca de ciento cuarenta obras del artista estadounidense considerado uno de los grandes referentes del arte contemporáneo. La muestra, comisariada por Enrique Juncosa y patrocinada por la Fundación BBVA, recorre siete décadas de trayectoria a través de pinturas, esculturas, dibujos, grabados, un libro de artista y una escenografía.
El título de la exposición procede de un dibujo de 1960 que el propio Johns identificó como su primera obra basada en un sentimiento personal. Ese detalle no es menor: resume bien la paradoja que define a este artista, capaz de construir una obra aparentemente fría e intelectual que, sin embargo, esconde una carga emocional y biográfica considerable. Sus banderas, dianas, números y letras son mucho más que motivos reconocibles; son preguntas sobre la naturaleza de la representación, sobre qué significa mirar algo y darle un nombre.
Johns nació en Augusta, Georgia, en 1930, y creció en Carolina del Sur. En 1953 se instaló definitivamente en Nueva York, donde entabló amistad con figuras que cambiarían el panorama cultural del siglo XX: el artista Robert Rauschenberg, el compositor John Cage y el coreógrafo Merce Cunningham. Juntos formaron un núcleo creativo que renovó profundamente la escena artística norteamericana desde la experimentación interdisciplinar.
Entre 1954 y 1955, Johns tomó una decisión radical: destruyó toda su obra anterior y pintó su primera bandera americana. Con ese gesto inauguró una serie de piezas icónicas que el mundo del arte tardaría poco en reconocer. Cuando en 1958 expuso en la galería Leo Castelli, el éxito fue inmediato: el MoMA adquirió tres de las obras presentadas. A partir de ahí, su influencia en el nacimiento del Arte Pop, el Minimalismo y el Arte Conceptual quedaría fuera de toda duda.
La exposición está ordenada cronológicamente y distribuida en varias salas. El recorrido arranca con las pinturas de temas planos de los años cincuenta y sesenta, obras como Bandera sobre campo naranja (1957) o Comienzo falso (1959), que demuestran cómo Johns se desmarcó del Expresionismo Abstracto dominante en su época con una aproximación irónica y contenida.
Las salas siguientes muestran su evolución hacia territorios más abstractos: la serie de las «Tramas cruzadas» de los años setenta y ochenta, con obras como Cadáver y espejo o Bailarines sobre un plano; la serie autobiográfica de las estaciones, de composición densa y sentido alegórico; y los trabajos de los noventa y 2000, en los que revisita temas propios al tiempo que incorpora referencias a otros artistas como Edvard Munch, Picasso o Frida Kahlo.
La exposición reserva también un espacio destacado para la obra sobre papel, los grabados y una sala dedicada a sus vínculos de amistad con otros creadores: dibujos regalados a Rauschenberg, un retrato de Marcel Duchamp o calcos de obras de Cézanne y Willem de Kooning. Se incluye además Foirades/Fizzles (1976), el célebre libro de artista realizado junto al escritor irlandés Samuel Beckett.


