
Hay relojes que no necesitan presentación. El Portugieser Cronógrafo de IWC Schaffhausen es uno de ellos, desde su debut en 1998, se ha ganado un lugar entre los cronógrafos más reconocibles de la alta relojería suiza gracias a su composición limpia, sus subesferas dispuestas verticalmente y esa proporcionalidad que lo hace igual de cómodo en una cena que en una reunión de trabajo. Una fórmula que, durante casi tres décadas, prácticamente no ha necesitado tocarse. Hasta ahora.

Con el Portugieser Cronógrafo Ceratanium®, IWC propone algo que no habíamos visto antes en esta colección: una versión completamente negra, construida en un material que la marca desarrolló en 2017 y que hasta el momento había reservado para sus relojes de aviación. El Ceratanium® es, en esencia, una aleación de titanio sometida a un proceso de cocción a altas temperaturas que transforma su superficie en algo tan resistente a los arañazos como la cerámica, pero con el peso y la robustez propias del titanio. El resultado es un acabado oscuro, metálico y singular que no depende de ningún recubrimiento: el color es el material.
Lo que IWC ha hecho aquí es llevar esa lógica hasta sus últimas consecuencias. La caja de 41 milímetros, la corona, los pulsadores, la esfera, las agujas, los apliques y la correa de caucho, todo negro. Los números arábigos y la escala de cuartos de segundo apenas se elevan sobre el fondo oscuro de la esfera, creando una discreción que prioriza la silueta sobre la legibilidad. Es un reloj que habla de forma antes que de función, algo que su director creativo, Christian Knoop, «Enfatiza la forma del cronógrafo, lo que garantiza que nada desvíe la atención de su distintiva silueta.»

Curioso también el contexto de su presentación, el reloj se mostró por primera vez al mundo en un concierto de Ed Sheeran en Melbourne, en la muñeca del propio músico, antes de que llegara cualquier comunicado oficial. Un guiño a los tiempos que corren en la industria del lujo, donde la colaboración con la cultura pop ya no sorprende a nadie.
En el interior, el calibre de manufactura IWC 69355 sigue siendo el mismo de la línea Portugieser estándar, con rueda de pilares, cuerda automática y una reserva de marcha de 46 horas. El fondo de cristal de zafiro, eso sí, aparece ahumado, en línea con el espíritu monocromático del conjunto. Un detalle pequeño, pero coherente.

El Portugieser Cronógrafo Ceratanium® llega en edición limitada de 1.500 unidades y se perfila como una de las piezas más comentadas del calendario relojero de este año. No es el Portugieser más versátil ni el más fácil de leer, y probablemente eso sea exactamente lo que busca. Representa una apuesta diferente para una colección que históricamente se ha mantenido cerca del acero y los metales preciosos, y abre una conversación sobre hasta dónde puede estirarse un ícono antes de dejar de serlo, o antes de convertirse en uno nuevo.


