Galeria Alta: «Fotografía, pasión, hogar»

Esta es la historia de Pancho Saula y Michelle Ferrara; de su galería, de un arrebato visual y de una casa en las montañas que se ha convertido en un nexo imprescindible para el mundo de la fotografía. La galería se llama Alta, abrió sus puertas en Andorra hace solo tres años y es la extensión de dos fuerzas motrices: un irrefrenable amor por el arte y un talento especial para darlo a conocer. Una aventura impulsada por dos apasionados del arte que han convertido su casa en un templo para la imagen que se han puesto un objetivo fundamental, que el mundo entero conozca y aprecie la obra de uno de los mejores fotógrafos de su época: Ramón Masats. Hablamos de todo ello con Pancho mientras conduce atravesando los Pirineos camino a Barcelona. 

Por Íñigo de Amescua

Vuestra galería aúna un proyecto vital con un proyecto profesional. ¿Cómo se unen ambas vertientes de forma tan orgánica?

Me temo que no tengo una fórmula mágica… lo que sí te puedo confiar es que nuestro proyecto nace de una pasión, de un interés profundo por la fotografía. Ha sido un proceso orgánico pero que ha requerido tiempo y constancia. No tengo formación en el campo de la fotografía, soy y he sido abogado tanto en Francia como en España, pero me especialicé en derecho de la imagen lo cual ya fue una primera aproximación a este mundo. Un poco más tarde me ofrecieron dirigir la agencia Elite en España lo que me dio la oportunidad de seguir educando mi ojo y adquiriendo más experiencia en este campo. Por si fuera poco, también soy agente de fotógrafos como, por ejemplo, de Txema Yeste.

Vender fotografía es una labor de hormiguita. Es mucho más fácil que un cliente se convierta en amigo que un amigo se convierta en cliente… y también es mejor. La fotografía es un rama artística muy de nicho. Es la disciplina artística más democratizada del mundo, pero hay muy poca gente que decide dar el paso de comprar una fotografía. Mi objetivo es generar adictos a la fotografía.

Pero eso no es todo, también eres fotógrafo, ¿verdad?

Sí solamente he llevado a cabo un proyecto cómo fotógrafo en toda mi vida, pero estoy muy orgulloso de él. Sentía dentro, incluso de manera física en el estómago, que tenía que hacer un proyecto así por mí mismo y comprobar lo que podía lograr a través de este arte. Me fui a Madagascar para darme ese regalo a mí mismo. Cuando enseñé el trabajo a amigos y expertos recibí muy buenas críticas lo que me hizo animarme a editar un libro. Uno de esos amigos que me animaron y ayudaron fue mi mentor y gran amigo Howard Greenberg, uno de los mejores galeristas de fotografía del mundo, y me puso en contacto con Joel Meyerowitz, que me ayudó a secuenciar y seleccionar las imágenes y escribió un texto introductorio para el libro. 

PULSA AQUÍ para acceder al artículo completo

RAMONniv
White Paper by
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.