
Ulysse Nardin y Gumball 3000 es una colaboración que nace de una afinidad genuina. Ambos rechazan las convenciones, ambos miden el éxito en términos de rendimiento y ambos entienden la individualidad no como un valor añadido, sino como un punto de partida. Por tercer año consecutivo, esa mentalidad compartida toma forma de un reloj: el Freak x Gumball 300 – Edicion 2, una pieza limitada a 150 ejemplares que llega en el momento en que el rally prepara uno de sus trazados más ambiciosos.
Desde que Maximillion Cooper lo fundó en 1999, el Gumball 3000 ha resistido las tentaciones de convertirse en otra cosa. No es una carrera de velocidad, ni un desfile de coches de lujo, ni un festival de música con automóviles de fondo. Es un viaje de 3.000 millas en las que importa más lo que sucede entre punto y punto que la llegada al destino. Con los años, esa filosofía ha atraído a una comunidad ecléctica de artistas, deportistas, emprendedores e iconos culturales que comparten el apetito por lo extraordinario.
En 2026, el rally regresa a Norteamérica con una ruta que lleva por título “Carrera hacia la copa del mundo”. Durante siete días, del 4 al 12 de junio, cien coches cuidadosamente seleccionados recorren el trayecto de Miami a Ciudad de México atravesando Amelia Isalud, Nueva Orleans, Austin, Monterrey y San Miguel de Allende. Cada parada se convierte en un festival itinerante de música, cultura automovilística y eventos en directo apodados por oficinas de turismo y socios globales. El broche final: una entrada VIP para el partido inaugural de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en el Estadio Azteca.

Para entender porque esta colaboración tiene sentido, nos conviene recordar que representó el Freak cuando apareció en 2001. Sin agujas, sin esfera, sin corona: el movimiento en sí se convertía en la pantalla de lectura de la hora.
Era una declaración de principios tan radical que la industria tardó tiempo en asimilar. Con más de 35 patentes en su haber y la distinción de ser el primer reloj en incorporar componentes de silicio, el Freak no solo tuvo un aspecto diferente, sino que funcionó de manera distinta, anticipando una era de la relojería moderna que todavía está desplegándose.
El Freak x, presentado en 2019, tradujo ese ADN iconoclasta en una propuesta algo más cotidiana: se añadió una corona para facilitar la puesta en hora, pero se conservó intacta la arquitectura que lo define. Un disco horario giratorio completa una rotación cada doce horas para indicar las horas; un carrusel volante sin puente superior gira una vez por hora para señalar los minutos. El efecto visual sigue siendo tan desconcertante como fascinante.
En el corazón visual y técnico de la Edición 2 está el disco horario en Carbonium, un material que Ulysse Nardin lleva años desarrollando y que aquí alcanza una expresión especialmente lograda. Fabricado a partir de fibras de carbono recicladas de la industria aeroespacial e impregnadas con resina epoxi de color naranja, el Cabonium genera una textura tridimensional que evoca los patrones del acero de Damasco. Lo decisivo es que ningún disco es igual a otro: las variaciones en el proceso de impregnación hacen que cada uno de los 150 ejemplares sea irrepetible. Esa singularidad no es un efecto estético calculado, es una consecuencia directa del material.
Por primera vez en esta serie, la rueda de minutos incorpora una anillo de Super-LumiNova naranja, que se complementa con detalles en blanco del mismo material en los índices y puentes. No es únicamente un gesto visual: mejora la legibilidad en condiciones de poca luz con una coherencia cromática que refuerza toda la composición. La caja de titanio con tratamiento DLC negro, de 43mm de diametro y una altura total de 13,78 mm, completa una propuesta que se siente ligera en la muñeca a pesar de su presencia grafica. La correa de caucho negro calado, con inseciones y costuras naranjas, prolonga el lenguaje del rally hasta el último detalle.

Bajo el disco de Carbonium trabaja el calibre de manufactura UN-230, un movimiento automático de 206 componentes y 21 rubíes que late a una frecuencia de 3Hz y ofrece un reserva de marcha de 72 horas. La rueda de escape, el áncora, el volante sobredimensionado y el espiral son enteramente de silicio, fabricados en SIGATEC, la instalación propia de Ulysse Nardin dedicada exclusivamente a este material. El resultado es un movimiento resistente al magnetismo, extremadamente ligero y que prácticamente no requiere lubricación, cualidades que lo convierten en un argumento técnico tan sólido como el diseño que lo enmarca.
Lo que distingue al Freak Gumball 3000 – Edición 2 de otras colaboraciones de marca es que no funciona como un objeto de merchandising elevado. La paleta de negro y naranja no es un guiño superficial al rally; es el resultado de una reflexion sobre como traducir una cultura en el lenguaje especifico de la relojeria mecanica. El disco de Carbonium único en cada pieza, los componentes de silicio, el carrusel volante sin puente: cada decisión tiene lógica que va más allá de la estética.
Maximillion Cooper, fundador del Gumball 3000, lo resume así al presentar la pieza: “Este reloj representa la creatividad audaz y el estilo de vida sin límites de ambas marcas”. Ulysse Nardin, que este año celebra además 180 años como manufactura y 25 años desde el lanzamiento del primer Freak, tiene motivos adicionales para considerarla una pieza especialmente significativa dentro de su catálogo.

Con una producción limitada a 150 unidades, el Freak x Gumball 3000 – Edición 2 se dirige a un perfil de coleccionista que valora tanto el argumento como la narrativa detrás del objeto. En un mercado donde las ediciones especiales abundan, esta tiene la virtud de justificarse a sí misma más allá del número de serie en naranja en la placa lateral.


