El Festival de Cine por Mujeres de la capital española arranca con photocall, premio honorífico y el preestreno de Un amor, de Isabel Coixet
El Palacio de la Prensa en Gran Vía, en el corazón de Madrid. Este es el lugar donde toma lugar los primeros actos relativos a la sexta edición del Festival de Cine por Mujeres de Madrid (Madrid Films by Women). No es la primera iniciativa de esta índole -este año ya se ha celebrado Nosotras contamos– pero ese era un caso centrado ante todo en cortometrajes y contaba con una menor presencia de figuras del cine.
En cambio, en esta otra propuesta, sí que acuden hombres y mujeres que trabajan en el mundo, del cine y la televisión. Algunos de ellos, con cierto renombre. Son actores y directores como Karina Soro, Manolo Caro, Emilio Buale, Antonio Resines, Natalia de Molina e Isabel Coixet, esta última la realizadora detrás del primer visionado: Un amor. Todos ellos pasaron por el ‘photocall’ y estuvieron presentes en los actos posteriores.
Después, tomó lugar la apertura del festival en su sala principal. En los discursos inaugurales, los encargados de la organización se presentaron para subrayar las desigualdades entre hombres y mujeres que todavía consideran vigentes y la importancia de este tipo de actos para comenzar a enmendarlo. También hicieron explícita la fecha de fin de la proyección de películas, que es el 5 de noviembre, con la gala de clausura.
El discurso también sirvió para poder hacer alarde de los logros del evento, para el que habían reunido 72 películas, entre ellas O corno y Anatomía de una caída, las grandes ganadoras de los festivales de San Sebastián y Cannes, respectivamente. Sin embargo, también habrá preestrenos como Teresa, la cinta que adapta la obra de Juan Mayorga y ha sido la elegida para cerrar estas jornadas de cine.
También presumían de los invitados y colaboradores del festival. En este caso, Alemania era el país invitado y estaba representado por su máxima autoridad diplomática en España, su embajadora en la capital, que alabó la idea del evento. Asimismo, destacó la labor cinematográfica de las mujeres alemanas, pues las mujeres fueron responsables en mayor o menor medida de Las aventuras del príncipe Achmed (dirigida por Lotte Reiniger, fue el primer largometraje de animación de la historia) y Metrópolis (la obra maestra de Fritz Lang estuvo guionizada por Thea von Harbou).
Tras el Premio de Honor a Catherine Gautier, durante años la mayor autoridad en la Filmoteca Española, intervino Isabel Coixet para presentar la película inaugural, Un amor, que también había pasado por San Sebastián e hizo que Hovik Keuchkerian ganase el galardón a Mejor actor. Coixet se limitó a destacar que era un drama, pero que tenía humor y que esperaba que gustase al público.
Este relato sobre una joven que busca una nueva vida en la España rural, forjando nuevas relaciones (una de corte sexual), se ganó efectivamente el favor del público. A juzgar por sus sonoras reacciones, rieron, lloraron y se encariñaron por ese variopinto grupo de personajes, entre peculiares y realistas, pero siempre bien interpretados.
Se podría decir que ha sido una buena película inicial, de la que el público general podrá disfrutar a partir del 10 de noviembre.


