Con su colección Pre-Fall 2025, Ferragamo firma un regreso deslumbrante a sus raíces cinematográficas, fusionando la artesanía de lujo con el glamour atemporal de Hollywood. Bajo la visión audaz del director creativo Maximilian Davis y la narrativa visual de la premiada cineasta italiana Alice Rohrwacher, la firma revive su icónica historia como “el zapatero de las estrellas”. Filmada en los legendarios estudios de Cinecittà, esta propuesta cobra vida en una serie de tres capítulos que celebran la elegancia clásica, la innovación artesanal y el poder evocador del cine. Ferragamo no solo presenta moda: cuenta una historia poderosa donde cada accesorio es protagonista, cada textura seduce y cada escena inspira.
La primera entrega, L’Appuntamento, es un homenaje a la preparación previa al espectáculo.
En una atmósfera cargada de luz suave y gestos estudiados, una actriz se alista frente al espejo: su rostro recibe los últimos retoques, un bolso se ajusta a su mano como una extensión natural de su presencia, y unos zapatos clásicos pulidos completan el ritual. Más allá del vestuario, lo que se transmite es la construcción de un personaje, la transformación íntima que precede al encuadre. Davis convierte este momento casi invisible en el centro del relato: allí donde comienza la magia, nace también el estilo. No es un lujo distante, sino una elegancia construida desde el detalle.
En el segundo capítulo, L’Avventura, la mirada se expande hacia escenarios estivales donde la naturaleza y la artesanía conviven. El calzado se aligera, aparecen tacones de formas orgánicas, materiales tejidos a mano y acabados que dialogan con el entorno. El mar, recreado con recortes de tela y trucos ópticos, ofrece un fondo encantador que revela el detrás de escena con ternura y creatividad. La inspiración viene directamente del pensamiento original del fundador, quien no veía límites en los materiales, sino posibilidades. Este episodio explora esa misma idea: la belleza no está solo en el objeto terminado, sino también en el proceso, en las manos que lo moldean y en la inteligencia con la que se adapta lo disponible.
La historia concluye con Doppio Sogno, una escena que transcurre entre caminos rurales y reflejos oníricos. La protagonista pedalea suavemente, acompañada por su doble imaginaria, en una coreografía que transmite libertad, introspección y fuerza. Aquí, la colección se vuelve más envolvente: cuero flexible, acabados brillantes, tejidos con cuerpo. La paleta se vuelve más sobria y las formas, más refinadas. El bolso estrella de esta parte, con su piel maleable y su diseño fluido, parece adaptarse al ritmo de quien lo lleva. La imagen de una mujer recorriendo el campo en tacones no es una contradicción, sino una declaración: sofisticación sin rigidez, feminidad sin artificios.
A través de estas tres piezas audiovisuales, la colección se revela no como una secuencia de productos, sino como un universo emocional y narrativo. Rohrwacher imprime su sensibilidad única, aportando una visión poética y a la vez lúdica, que transforma cada toma en un microcosmos. Su forma de dirigir conecta con el espíritu de la marca sin forzar referencias, dejando que los objetos hablen por sí solos.
El resultado es una propuesta que respira autenticidad. Lejos de las campañas de moda tradicionales, esta producción construye un lenguaje propio, anclado en la historia pero con los pies firmemente en el presente. No hay nostalgia gratuita, sino una relectura lúcida del pasado como fuente de inspiración. El cine, en este contexto, no es solo telón de fondo: es parte esencial del discurso, un espejo donde se reflejan los valores del diseño, la paciencia del trabajo manual y la belleza que nace de la intención.
Esta colección no grita para llamar la atención. Invita a mirar con detenimiento, a apreciar lo bien hecho, a entender que lo verdaderamente valioso suele hablar en voz baja. En cada costura, en cada textura, hay una historia que no se cuenta de golpe, sino que se revela lentamente, como una buena película: escena a escena, paso a paso


