La exposición cuenta con más de 155 obras del artista
Mark Rothko (1903-1970) fue el principal exponente del arte abstracto estadounidense y una de las figuras más destacadas de la Escuela de Nueva York. Ahora, la Fundación Louis Vuitton está organizando la primera retrospectiva en Francia centrada en la obra de Mark Rothko, desde la exposición celebrada en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de París en 1999.
Esta exposición reúne más 115 obras de arte que provienen de colecciones tanto institucionales como privadas a nivel internacional, incluyendo la Galería Nacional de Arte en Washington DC, la familia del propio artista y el museo Tate Modern en Londres.
La exposición se presenta de manera cronológica, permitiendo a los visitantes seguir el recorrido de toda la trayectoria artística del creador, desde sus primeras obras figurativas, hasta las abstractas que le han otorgado reconocimiento a nivel global.
Se comienza con escenas personales y paisajes urbanos, como las vistas del metro de Nueva York. Después se embarca en una transición hacia la representación de mitos antiguos y el surrealismo para expresar la tragedia que conlleva la guerra.
A partir de 1956, Mark Rothko experimenta un cambio significativo en su estilo al adentrarse en el expresionismo abstracto. En la etapa inicial de esta transición, conocida como Multiforms, las masas de colores parecen flotar en un delicado equilibrio sobre lienzo. Con el tiempo, este tipo de obra va disminuyendo y su pintura evoluciona rápidamente hacia las obras «clásicas» que caracterizan al Rothko de los años cincuenta.
Es en 1958, cuando Rothko recibe el encargo de crear un conjunto de pinturas murales para el restaurante Four Seasons, diseñado por Philip Johnson en el Seagram Building de Nueva York, bajo la supervisión de Ludwig Mies van der Rohe. Sin embargo, el artista decide no entregar las obras y opta por conservar la serie completa. Once años después, en 1969, Rothko dona nueve de estas pinturas a la galería Tate Modern, donde se asigna una sala entera para exhibir las colecciones de Rothko. Esta serie se presenta de manera especial en una exposición en la Fundación Louis Vuitton.
En 1960, la Colección Philips le dedica la primera «Sala Rothko» y un año después, el Museo de Arte Moderno de Nueva York organiza la primera gran retrospectiva dedicada a Rothko, que posteriormente viaja a varias ciudades europeas, incluyendo Londres, Basilea, Ámsterdam, Bruselas, Roma y París. En la década de 1960, Rothko acepta nuevos encargos, entre los que destaca la capilla John y Dominique de Menil en Houston, inaugurada en 1971 y que recibe el nombre de Capilla Rothko.
Pese a que en la paleta de colores utilizada por el artista siempre predominaban colores oscuros, desde la década de 1950 sí podemos encontrar varias obras con colores más brillantes. Uno de los ejemplos más característicos es su cuadro rojo, que quedó incompleto en su estudio, y que también se puede disfrutar en la retrospectiva que ofrece la Fundación Louis Vuitton sobre Mark Rothko
Esta exposición esta disponible desde el pasado 18 de octubre hasta el 2 de abril de 2024.
«Me hice pintor porque quería elevar la pintura al nivel de conmoción de la música y la poesía»: Mark Rothko.


