La historia de Rispal es una aventura de amor, pasión y resurrección. Todo por el diseño. Sabemos que se fundó en 1924 en París, que fue el origen de un original estilo que combinó clasicismo y modernidad, diseño escandinavo y referencias del surrealismo como Jean Arp. Así, en los años cincuenta, y bajo su colección Formes Nouvelles, crearon piezas biomórficas, fabricadas con una madera muy dúctil como material protagonista, junto a otros como la celulosa, que dieron como resultado luminarias que han pasado a la historia del diseño como la Mante Religieuse (Mantis Religiosa). Un concepto que, además, permitía a diseñadores y arquitectos diseñar sus propias soluciones de iluminación. Luego todo desapareció: planos, procesos, herramientas… Hasta que llegó otro diseñador cautivado con la historia de la firma, Douglas Mont y decidió revivir un legado y un sueño. Todo se fabrica en Francia, con materias primas sostenibles y con procesos en los que participan empresas reconocidas con el sello EPV (Entreprise du Patrimoine Vivant).
Por Íñigo de Amescua


Douglas, ¿qué te inspiró a revivir la marca Rispal?
Siempre me ha encantado el diseño y ese lado creativo siempre ha estado muy presente en mi vida en todas mis experiencias laborales. Antes de ser diseñador fui pintor, por ejemplo. Una de las fuerzas que dan sentido a mi vida es mi relación con los objetos bellos: la rejilla de ventilación de un coche clásico, la silueta de una motocicleta, los contornos de una lámpara o un sillón… eso sí, siempre he tenido una predilección especial por las creaciones de los años 50/60. Naturalmente, cuando surgió la oportunidad de revivir Rispal, cuya época dorada fue precisamente en los años 50, no podía dejar pasar la ocasión de usar mi experiencia como diseñador para servir a esta bella durmiente.
Creo que formamos parte de un diseño que nos gusta denominar como lento y, en ese sentido, favorecemos las pequeñas series, el trabajo bien hecho, sin preocuparnos por los ritmos infernales de nuestro tiempo. Y es en esta línea de diseño en la que queremos inscribirnos, un diseño que sirve a la artesanía.
Amo esta marca, y disfruto trabajando con la idea de continuidad. Después de eso, no me cuestiono demasiado; simplemente intento divertirme dibujando mientras preservo el ADN histórico de la marca.

¿Cuáles son los principios fundamentales que guían la filosofía de diseño de Rispal?
Dado que el material principal de nuestras lámparas es la madera, prestamos especial atención a la calidad de la misma y su origen, porque para nosotros es fundamental. Por ello, a esto se añade el hecho de que, para nosotros, es fundamental que la trazabilidad sea impecable. Trabajamos con maderas nobles, cada una con características muy identificables, y un mismo modelo de lámpara puede adquirir una sensibilidad única dependiendo de la madera utilizada. Para nosotros es como un traje con las mismas medidas, pero dependiendo de si está hecho de lino o lana, esta variación hará que la percepción sea completamente diferente.
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