La obra de Sam Holcroft, dirigida por Julián Fuentes Reta y con un elenco encabezado por Esther Acebo e Hiba Abouk, llega a los escenarios españoles de la mano de Producciones En Crudo y La Manjoya Producciones.
Un aula de instituto. Un tema de biología en la pizarra: supervivencia, adaptación, selección natural. Y fuera, una guerra. Ese es el punto de partida de Cucaracha, el nuevo montaje teatral que promete sacudir la escena española con una pregunta que no tiene respuesta fácil: ¿puede la educación salvarnos pase lo que pase?
La obra, escrita por la dramaturga escocesa Sam Holcroft (ganadora del Premio Windham Campbell de Literatura y una de las voces más sólidas del teatro contemporáneo en lengua inglesa), sitúa al espectador en un país inmerso en una guerra interminable, vendida a la ciudadanía como «la Guerra Justa». En ese contexto, una profesora se aferra con una determinación casi heroica a seguir impartiendo clase, a preparar los exámenes finales, a actuar como si todavía existiera un futuro al que llegar. Pero la violencia se cuela por las rendijas del aula: en el lenguaje, en los cuerpos, en las miradas de los chicos que van siendo llamados a filas uno a uno.
La dirección corre a cargo de Julián Fuentes Reta, figura de referencia en el teatro español contemporáneo. Licenciado en Arte Dramático por la Universidad de Kent y con un máster en Teatro Contemporáneo por la Universidad Edith Cowan de Perth, Fuentes Reta se hizo con el Premio Max 2015 al Mejor Director y Mejor Espectáculo gracias a Cuando deje de llover. Su trayectoria incluye además Las cosas que sé que son verdad (2019), que valió un Premio Max a Verónica Forqué, y Tribus (2020) en el Centro Dramático Nacional.
El director explica que Cucaracha «tiene la extraña capacidad de ofrecer un montón de certezas y, a través de ellas, abrir un montón de incógnitas». Para él, se trata de un texto que «habla de las entrañas de lo que fuimos, somos y seremos», y cuya universalidad le otorga una visión perturbadoramente actual.
La propuesta escénica apuesta por el realismo extremo: un minimalismo espacial y lumínico que pone el foco absoluto en la interpretación. El mobiliario (mesas y sillas modulares capaces de transformarse en muros o plataformas) dialoga con una iluminación austera y precisa, mientras el diseño sonoro incorporará capas de sonido en directo para evocar el «afuera» de la guerra sin mostrarlo nunca directamente.
El elenco reúne nombres de peso. Esther Acebo, reconocida mundialmente por su papel de Estocolmo en La casa de papel (Netflix), comparte protagonismo con Hiba Abouk, quien saltó a la fama con El Príncipe. Junto a ellas, Julio Peña (nominado a los Goya por la película de Amenábar sobre Cervantes), Lucía Díez, formada en la RADA de Londres, y las actrices Miriam Queba y Nakarey, además del actor Javier Amann.
La producción es un proyecto conjunto de Producciones En Crudo, la joven compañía madrileña fundada por Amann y Nakarey, y La Manjoya Producciones, fundada por Claudia Suárez. Ambas compañías comparten una apuesta decidida por el talento emergente y por un teatro que interpele socialmente a las nuevas generaciones.


