Hay casas que se reinventan y casas que, sencillamente, recuerdan quiénes son. CORUM pertenece al segundo tipo. A pocos meses de haber inaugurado un nuevo capítulo en su historia, la Maison llega al Gran Premio de Relojería de Ginebra (GPHG) de 2026 con tres creaciones que no solo buscan impresionar, sino convencer por precisión. Una por categoría: Time Only, Essential y Sports.
Conviene recordar de dónde viene esta confianza. Fundada en 1955 en La Chaux-de-Fonds, en pleno corazón de la cuna histórica de la relojería suiza, CORUM se ha ganado un lugar entre las casas más creativas y arriesgadas del sector. Fiel a su emblema, la llave como símbolo de exploración e innovación, ha construido su reputación a golpe de creaciones icónicas que dejaron una huella imborrable en la historia del oficio.
CATEGORÍA SOLO POR TIEMPO: LIBRO DE ORO DEL PATRIMONIO
Treinta años después de su debut en 1996, CORUM devuelve al primer plano al Golden Book, la más literaria de sus creaciones. La metáfora es tan sencilla como seductora: el reloj se lee, literalmente, como un libro. Su cubierta dorada se abre para revelar en el interior una cita de Ernest Hemingway, un gesto que convierte la lectura de la hora en un pequeño acto de intimidad.
Bajo esa poética estética descansa una ejecución impecable. La caja, en titanio y oro, mide 36 x 29 mm, está impulsado por el calibre CO157 de cuerda manual, que ofrece 46 horas de reserva de marcha a 3 Hz. Más que una pieza técnica única en la tradición de la Maison.
CATEGORÍA ESENCIAL: GOLDEN BRIDGE CLASSIC SAPPHIRE
Si hay un icono incuestionable en el imaginario de CORUM, es el Golden Bridge. Regresa con una versión más fiel al espíritu original de cuerda manual. Consta de una caja, tallada íntegramente en zafiro transparente, ofreciendo una vista despejada del legendario movimiento baguette desde cualquier ángulo, como si el mecanismo flotara en el aire.
Busca un efecto moderno, sin renunciar a la arquitectura singular que ha definido la pieza durante décadas. La energía viene dada del calibre CO113 de cuerda manual, que late a 4 Hz y garantiza 40 horas de reserva de marcha. Transparencia, en el sentido más literal y más elegante de la palabra.
CATEGORÍA DEPORTIVA: ADMIRAL 39MM
El Admiral rinde homenaje al mundo náutico y conserva uno de los códigos más reconocibles de la colección: las doce banderas de señales marítimas que marcan la hora. Se introdujeron por primera vez en 1983. Vuelven ahora reinterpretadas como índices aplicados tridimensionales, dándoles una perspectiva de mayor presencia y actualidad.
Fabricado íntegramente en acero, el modelo presenta además un brazalete integrado rediseñado, un reflejo de la renovación profunda que atraviesa la Maison. Pero el verdadero titular está en su interior: un calibre automático de manufactura propia enteramente nuevo, compuesto por 210 componentes, que funciona a 4 Hz y ofrece tres días de reserva de marcha. La prueba de que, en CORUM, el diseño deportivo y la complejidad mecánica son una misma.
Con estas tres propuestas, CORUM reafirma su posición como una Maison firmemente instalada en el presente, con una identidad propia, que se nutre de su herencia sin quedarse en ella y mira hacia adelante con determinación. Tres relojes, tres categorías, una misma convicción: que el futuro de la alta relojería se escribe, todavía, con la letra clara de quien sabe de dónde viene.


