La ficción sigue las andanzas de una empleada sorda de una comisaría que posee la habilidad de leer los labios a los más buscados por la policía
La serie Código de silencio se ha alzado con el BAFTA a la mejor serie británica, en los premios BAFTA de la televisión celebrados la pasada noche en el Royal Festival Hall londinense. La creadora Catherine Moulton y lso directores Diarmuid Goggins y Chanya Button, artífice de éxitos como Doctor Who, son algunos de las responsables de este premiado fenómeno televisivo.
Rose Ayling-Ellis, quien además es sorda en la vida real, encarna a Alison Brooks una camarera que trabaja en el bar de una comisaría de policía para mantenerse junto con su madre. Allí, la policía se percata de su habilidad para leer los labios, lo que hará que la policía le pida colaboración para poder descifrar conversaciones de unos sospechosos criminales. Una vez ya consolidada como pieza clave de la investigación, Alison se adentrará cada vez un poco más en la situación, hasta llegar a convertirse en peligrosa con la aparición de un sospechoso llamado Liam Barlow con el que poco a poco empezará a establecer un vínculo.
Curiosament además de Ayling-Ellis, Moulton también es sorda y la idea de hacer la serie surgió cuando ella se encontraba recibiendo clases de lectura de labios y cayó en la idea equivocada que tiene la gente de esta práctica, ya que tan solo se puede descifrar con total seguridad entre un 30 y 40% y el resto no deja de ser un trabajo basado en la conjetura y la información. De ahí surgió el título de la serie, augurando un doble sentido, por un lado el del thriller y por otro haciendo la referencia al proceso del código silencioso que conlleva la lectura de labios.
La serie estará disponible en la plataforma Filmin, que ya ha contado en su catálogo con distinguidos títulos televisivos premiados en los BAFTA como El quinto mandamiento (mejor miniserie en 2024), Such brave girls (mejor comedia en el 2024), In my skin (mejor serie dramática en 2022) o Inside nº9 (mejor comedia en 2021). De esta forma la plataforma catalana demuestra su continuidad por alternar el mejor cine clásico y de autor de todos los tiempos, con producciones televisivas de renombre que no se encuentran en las grandes factorías.


