CELINE lanza una poderosa declaración cultural con “ACCÈS LIBRE par CELINE”, una alianza inédita con el Centre Pompidou que transforma el lujo en un acto de acceso y generosidad. En un gesto audaz y visionario, la maison francesa ofrece al público cuatro días de entrada gratuita al icónico museo parisino, justo antes de su cierre temporal. Esta iniciativa no solo celebra el arte contemporáneo a través de la obra de Wolfgang Tillmans, sino que también subraya el compromiso de CELINE con la cultura, la libertad creativa y el espíritu inclusivo que define el nuevo rumbo de la casa.
Durante los días 13 de junio, 3 de julio, 28 de agosto y 22 de septiembre de 2025, el Centre Pompidou abrirá sus puertas de forma gratuita, entre las 11 de la mañana y las 11 de la noche. Son doce horas de acceso ininterrumpido a uno de los espacios culturales más importantes de Europa, un gesto que invita a explorar sin restricciones una muestra vibrante y significativa, mientras el museo se prepara para un largo proceso de renovación.
Más que una simple colaboración institucional, esta propuesta se siente como una ofrenda: una oportunidad para despedirse, mirar, y reconectar con el arte en estado puro.
La elección del fotógrafo y artista Wolfgang Tillmans como eje de la exposición aporta una capa adicional de profundidad a esta experiencia. Su trabajo, conocido por capturar lo cotidiano desde una sensibilidad aguda, dialoga con lo íntimo y lo colectivo. La cámara de Tillmans ha documentado cuerpos, paisajes y gestos con una franqueza que emociona y desafía a partes iguales. Su presencia en este contexto refuerza la idea de que lo accesible no está reñido con lo sublime, que el arte más conmovedor puede y debe estar al alcance de todos.
Este tipo de iniciativas no son frecuentes en el universo de las grandes firmas. Lo habitual es encontrar colaboraciones que se limitan a lo visual o a lo comercial, pero aquí se trata de algo más ambicioso. Al unir fuerzas con una de las instituciones culturales más emblemáticas de París, CELINE plantea una nueva forma de pensar la relación entre la moda y el arte: menos transaccional, más significativa. En lugar de usar el arte como fondo estético, se lo convierte en protagonista.
Detrás de este proyecto también resuena una nueva etapa en la historia de la casa, que inicia 2025 con el regreso de Michael Rider como director artístico. Conocedor profundo del legado de la firma, Rider aporta una mirada renovada y sensible, que no busca romper con el pasado sino proyectarlo hacia adelante. Esta propuesta, cargada de simbolismo, encaja con su visión: una marca conectada con la ciudad, con su historia y con el presente de quienes la habitan.
Fundada en 1945, la maison siempre ha mantenido un vínculo estrecho con el espíritu de París. Desde sus primeros días bajo el liderazgo de Céline Vipiana, su enfoque estuvo guiado por una elegancia funcional, discreta y auténtica. A lo largo de las décadas, consolidó una identidad que mezcla sobriedad con audacia, construyendo un lenguaje visual reconocible sin necesidad de estridencias. Su icónico motivo Triomphe, presente desde los años setenta, se ha convertido en emblema de esta sofisticación silenciosa.
Hoy, ese mismo lenguaje se extiende más allá del vestuario. El lujo, en esta nueva etapa, se interpreta como experiencia cultural, como apertura y como gesto consciente. El hecho de ofrecer acceso gratuito al arte en una ciudad como París, donde la belleza suele estar protegida por muros, entradas y códigos, tiene un peso simbólico que va más allá de la moda. Es una invitación a mirar, a sentir, a estar presentes.
En un momento en el que la cultura necesita apoyos sólidos y valientes, esta colaboración marca un camino posible. Combinar herencia con actualidad, exclusividad con inclusión, es un equilibrio difícil de alcanzar. Sin embargo, lo logrado aquí sugiere que cuando la ambición se alinea con una visión clara, el resultado trasciende lo esperado. Estas jornadas abiertas no solo quedarán como una anécdota en el calendario, sino como un gesto de generosidad que, quizá, inspire a otras casas a seguir una senda similar. Porque el verdadero prestigio también se mide en cómo se comparte lo valioso.


