Baba Tree, fundada y dirigida por Gregory MacCarthy, es un proyecto que aúna la delicadeza y la dedicación de los artesanos, el mantenimiento de la tradición ancestral y el comercio justo. A esto se suma un carácter y una personalidad auténticas y puramente africanas que cobran sentido en un producto final de una originalidad y un atractivo extraordinario. Hierba elefante, talento popular y dedicación que se traduce en cestas, bolsos, sombreros… Desde Gurunsi, en el este de Ghana, hacia todo el mundo.
Por Íñigo de Amescua

Gregory, ¿qué significa para ti Baba Tree?
Para mí es un sueño, una puerta hacia el diseño, el arte y la decoración más refinada, creada y producida siguiendo los principios de la responsabilidad del comercio justo en colaboración con artesanos tejedores de Bolgatanga, Ghana. Durante más de 20 años, Baba Tree ha preservado la cultura local de producción de cestas, y otras piezas, de la comunidad Gurunsi en esta región. Baba Tree es una empresa social impulsada por un propósito honesto, comprometida con las comunidades locales y la regeneración social, en la que consideramos a todos los involucrados como socios en una transformación global en desarrollo continuo.
Nuestro propósito es simple: hacer del mundo un lugar mejor. Queremos que las necesidades de nuestra gente se cumplan y superen, para vivir en paz y, cuando se pueda, generar ingresos sostenibles.
¿Cómo aplica Baba Tree los principios del diseño lento?
No estamos seguros de cuáles son exactamente los principios de lo que se denomina diseño lento. Nosotros diseñamos productos y los elaboramos… nudo por nudo… lentamente.
Cada decisión se guía por una simple pregunta: ¿Qué valoramos? Esto significa honrar las manos que crean cada pieza, apoyar a las comunidades a través del comercio justo y proteger el planeta.
¿Qué pasos tomáis para minimizar vuestro impacto ambiental?
En nuestra propiedad, el futuro hogar de Baba Tree, hemos transformado nuestros suelos mediante la técnica que el afamado agricultor de Zimbabue Zephaniah Phiri Maseko, describe cómo «plantar la lluvia antes de plantar la semilla o el árbol». Así, hemos creado toneladas de biomasa y convertido nuestros suelos en una esponja que son capaces de retener millones de litros de agua en cuerpos acuáticos creados por el equipo de Baba Tree. Esto ha sido posible gracias a la gran cantidad de materia orgánica que hemos aplicado a unos terrenos que, previamente, habían sufrido grandes niveles de degradación. A su vez, también producimos toneladas de compost, incluso de residuos humanos, que usamos para mejorar la calidad del suelo lo que ha permitido ahorrar entre 4 y 5 millones de litros de agua.


Así, utilizamos esta tierra fértil para plantar árboles, cuyos frutos y vegetales son compartidos entre el equipo de Baba Tree y los tejedores. Sin embargo, todavía nos queda mucho trabajo por hacer para reducir nuestra huella ecológica. Por ejemplo, aún utilizamos leña para calentar nuestras ollas de teñido, pero estamos tratando de mitigar este impacto plantando cientos de árboles a la vez. Nuestra meta inmediata es plantar 1,500 árboles en total y nuestro objetivo final incluye llegar a los 50,000. En el futuro, el proceso de teñido será alimentado por energía solar, lo cual beneficiará tanto al planeta como a las mismas personas que viven y trabajan en la zona.
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