El Musée du quai Branly – Jacques Chirac presenta una ambiciosa exposición sobre el uso del oro en la indumentaria tradicional y contemporánea, en colaboración con la diseñadora china Guo Pei.
Desde el 11 de febrero y hasta el 6 de julio de 2025, el Musée du quai Branly – Jacques Chirac acoge la exposición«Au fil de l’or»: el arte de vestirse desde Oriente hasta el Sol Naciente. Se trata de una muestra que propone un recorrido singular por la historia del oro en las artes textiles, desde el Magreb hasta Japón.

Así, bajo la curaduría de Hana Al Banna – Chidiac, exresponsable de la Unidad de Patrimonio del Norte de África y Oriente Medio del museo, y Magali An Berthon, académica especialista en estudios de moda, esta muestra traza un mapa histórico, técnico y cultural de un elemento que ha vestido al poder, la devoción y el deseo durante más de siete mil años.
Oro y textil como diálogo entre técnica y simbolismo

El oro ha sido un símbolo de distinción, autoridad y belleza desde sus primeras apariciones en la indumentaria hacia el quinto milenio a. C.. Pero «Au fil de l’or» no se limita a explorar su valor simbólico sino que también muestra la sofisticación técnica de las civilizaciones que a lo largo de los siglos aprendieron a trenzar filamentos dorados con lino, seda y algodón para producir verdaderas obras maestras textiles.
Por eso, el recorrido se organiza en cinco grandes áreas geográficas: Magreb, Oriente Medio y Próximo, la Península Arabiga, India y el Sudeste Asiático, así como Asia Oriental. Pero también se estructura en torno a dos grandes ejes: por un lado, la evolución histórica del uso del oro en la vestimenta y por otro, las técnicas y materiales que han permitido su integración en el arte textil.
El Magreb: un cruce de culturas
La primera sección sitúa al visitante en el Magreb (Marruecos, Argelia, Túnez), una región que ya en el siglo X destacaba por sus tejidos. Ciudades como Mahdia y Marrakech fueron centros de producción de sedas brocadas con hilos de oro. La caída de Granada en 1492 trajo consigo la migración de comunidades andalusíes que enriquecieron el patrimonio textil de la región con nuevos estilos, saberes técnicos y una estética en la que convivían lo árabe, lo bereber, lo judío y lo otomano.
Las prendas expuestas en esta sección comprenden caftanes, túnicas, pantalones y chalecos que dan cuenta de esta fusión y de una continuidad del gusto por lo ornamental y lo refinado que ha perdurado hasta nuestros días.

Oriente Medio: esplendor y poder tejidos en oro

La segunda sección se adentra en un amplio territorio que abarca Egipto, Turquía, Líbano, Irak, Yemen e Irán. A partir del siglo VII, con la expansión del islam, el gusto por los tejidos suntuosos se difundió desde Bagdad hasta El Cairo. Los talleres de las dinastías abasí, fatimí y mameluca produjeron telas de oro destinadas a las élites, mientras que en los siglos posteriores el esplendor otomano y la sofisticación persa (Safávidas y Qayar) continuaron esa tradición. Los relatos de viajeros europeos, como Jean Chardin, atestiguan el impacto que causaban estos textiles entre quienes los descubrían por primera vez.


El arte del drapeado en el subcontinente indio y el sudeste asiático
En esta sección, la exposición destaca el arte del drapeado característico de las sociedades del sur y sudeste asiático. Para ceremonias nupciales fastuosas, las mujeres indias optan por saris de brocado bordados con hilos metálicos dorados, verdaderas piezas de lujo y técnica artesanal. En Malasia y Sumatra, los songket —rectángulos largos de seda tejidos con oro— se usan en ceremonias tradicionales, tanto como falda, como envoltura asimétrica o tocado elaborado. En Camboya y Laos, los tejidos dorados se reservan principalmente a miembros de la corte real, bailarines y artistas teatrales, cuyos trajes brillan evocando las deidades del panteón budista e hindú.
La Península Arábiga y sus trajes ceremoniales
Una tercera sección específica se dedica a la región costera occidental del Golfo Arábigo —que incluye Kuwait, Bahréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos y Omán— donde desde mediados del siglo XX surgieron elegantes vestidos festivos y ceremoniales confeccionados en finos tejidos de seda y muselina, decorados con hilo de oro y lamé. Estos atuendos, conocidos como thob Hashimi, thod mufahhah o thod al-Nahal, influenciados por los tradicionales saris indios, se han convertido en la vestimenta tradicional femenina en esta zona, símbolo de identidad y prestigio.

Oro y seda en China y Japón
La última gran área geográfica nos lleva a China y Japón, donde la historia del oro aplicado al textil se remonta a las dinastías Han y Jin (206 a.C.–420 d.C.). Desde entonces, la técnica de tejer seda con hilos dorados (zhijinjin) se fue perfeccionando especialmente durante las dinastías Tang, Liao y Jin. Los talleres imperiales alcanzaron una maestría excepcional en bordados con hilos dorados que perduró hasta el siglo XIX.


Por eso, la muestra se enriquece con una impactante colección de kimonos y cinturones obi. Originalmente una prenda cotidiana, el kimono se convirtió en un símbolo ceremonial desde la era Muromachi, y durante el periodo Edo se cubrió con bordados dorados y motivos en pan de oro. Además, esta sección también profundiza en la historia del distrito de Nishijin, en Kioto, reconocido mundialmente por sus tejidos enriquecidos con hilos metálicos de oro y plata.
La dimensión contemporánea: Guo Pei y la alta costura
Una de las señas de identidad de «Au fil de l’or» es la colaboración con Guo Pei, diseñadora china reconocida internacionalmente por sus creaciones de alta costura, que combinan tradición y modernidad. Su obra se integra en la exposición mediante cinco piezas inéditas y nueve trajes actuales que dialogan con los textiles históricos, mostrando la continuidad y reinvención del uso del oro en la moda.







En ese mismo tono contemporáneo, el recorrido de la muestra concluye en Francia, con una mirada al arte del bordado dorado de la Maison Lesage, institución centenaria que ha prestado sus saberes a las casas de alta costura más prestigiosas del mundo, recordando la vigencia de esta tradición en la moda contemporánea.
Además del oro tradicional, la exposición ofrece una serie de cápsulas temáticas sobre materiales que imitan el oro sin serlo: la seda marina (byssus), producida por moluscos del Mediterráneo, la seda de araña dorada de Madagascar, y la seda amarilla brillante de Camboya. Estos elementos amplían la reflexión sobre el valor, la percepción y la técnica en el mundo textil.
«Au fil de l’or» no es una simple exaltación del lujo textil, más bien es una lectura compleja de las relaciones entre poder, belleza, técnica y cultura. Recorre territorios y épocas para trazar una historia global de la vestimenta como lenguaje y como arte a través de un material que a su vez implica técnicas y simbolismos específicos según la ubicación geográfica.
Para aquellos interesados en experimentar de primera mano este recorrido, la exposición está abierta todos los días, excepto los lunes, de 10:30 a 19:00 h y los jueves hasta las 22:00 h.


