El 14 y el 17 de mayo se presentarán las dos únicas funciones de «Attila», la ópera de Giuseppe Verdi, con libreto de Temistocle Solera, quien fue empresario del Teatro Real en 1850 y 1851 y, además, responsable de otros cuatro libretos verdianos. Al frente de la obra estará Nicola Luisotti, principal director invitado del Teatro Real.
Estas serán las dos únicas funciones en versión de concierto de «Attila», la ópera temprana de Giuseppe Verdi. Esta obra poco frecuentada volverá a sonar en Madrid con un reparto de primer nivel y un programa cultural que extiende su eco más allá del escenario.
Estrenada en 1846 en el Teatro La Fenice de Venecia, «Attila» representa un capítulo clave dentro del llamado «periodo de galera» del compositor: años marcados por una productividad febril, múltiples encargos y profundas pérdidas personales. En este contexto, Verdi canalizó el dolor y la tensión de su tiempo en una partitura de gran fuerza dramática, cargada de resonancias patrióticas que dialogaban con el espíritu del Risorgimento italiano.
El libreto, a cargo de Temistocle Solera, quien además es figura relevante tanto en la vida de Verdi como en la historia del Teatro Real, se inspira en el drama «Atila, rey de los hunos» de Zacharias Werner, y fue concluido por Francesco Maria Piave. Aunque se enmarca en una visión romántica e idealizada de la Antigüedad, «Attila» se estructura como una meditación sobre el poder, la resistencia y la caída del imperio. Las motivaciones de los personajes están marcadas por una dimensión moral e ideológica que supera el conflicto personal, convirtiendo el enfrentamiento entre el conquistador huno y los patriotas romanos en una alegoría de liberación nacional idealizada.
En esta ocasión, el reparto reunido en el Teatro Real es notable por la exigencia vocal de sus roles protagonistas y por la presencia de algunas de las voces más respetadas del panorama lírico actual: el bajo-barítono Christian Van Horn encarna al caudillo huno; la soprano Sondra Radvanovsky dará vida a la valiente Odabella; el tenor Michael Fabiano interpretará a Foresto; y el barítono Artur Rucinski será Ezio.
La dirección musical corre a cargo de Nicola Luisotti, quien ha dejado una profunda huella en la historia reciente del Real con su lectura de grandes títulos de Verdi como «Aida», «Don Carlo», «Nabucco» o «Rigoletto».
Además, estas funciones están dedicadas a la soprano Ángeles Gulín, en conmemoración del 50º aniversario de su interpretación de Odabella en el Teatro de la Zarzuela en 1975. Su legado sirve de puente entre generaciones y recuerda el vínculo histórico de Madrid con el repertorio verdiano.
En paralelo a las funciones, se ha organizado una programación cultural que amplía el contexto de «Attila» a través de conferencias, visitas guiadas y talleres. Estas actividades, en instituciones como el Museo Arqueológico Nacional, la Universidad Carlos III y la Biblioteca Regional de Madrid, invitan a reflexionar sobre las fuentes históricas y literarias de la obra, el papel de Verdi como compositor comprometido y su presencia en España.
Tanto la compra de entradas, como la programación cultural detallada se puede consultar en la web del Teatro Real. Con esta iniciativa, se recupera una ópera de gran carga simbólica y fuerza musical, pero también se promueve un diálogo entre arte, historia y ciudadanía. «Attila» se presenta así como una pieza que sigue interrogando el presente desde la voz del pasado.


