Hay fragancias que nacen de la intuición y otras que nacen de la memoria. Love Hibiscus, la nueva incorporación a la colección Secret Garden de Amouage, tiene algo de ambas cosas, es el resultado de una búsqueda creativa larga y a veces frustrante que, de forma inesperada, encontró su respuesta justo donde siempre había estado.

Amouage es una de las casas de perfumería de lujo más reconocidas del mundo. Fundada en 1983 en Omán por el sultán Qaboos bin Said al Said con la intención de crear una de las fragancias más exclusivas del planeta, la maison omaní lleva décadas construyendo un lenguaje olfativo propio que combina la riqueza de la tradición oriental con una sofisticacion contemporanea inconfundible. La colección Secret Garden, creada en 2026 y completamente reinventada en 2024, representa su exploración más personal del universo femenino, cinco fragancias que no intentan definir a la mujer, sino acompañarla en sus distintas expresiones.


Love Hibiscus es la quinta y más reciente. Su punto de partida está en Omán mismo, en el paisaje que rodea a Renaud Salmo, Director Creativo de la casa. El hibisco crece por todas partes en el país, con sus pétalos de colores brillantes y esa textura casi de papel crepé que lo hace tan reconocible. Para Salmón, que llevaba tiempo buscando la flor correcta para esta nueva composición sin encontrarla, la respuesta siempre había estado frente a sus ojos. “Pensé que, siendo una parte tan representativa del paisaje omaní, debía formar parte de nuestro Secret Garden”, explicó el director creativo.
Lo interesante del hibisco es que su aroma no responde a las expectativas que crea su apariencia. Muchas verdades no tienen fragancia, y las que si la poseen presentan un perfil delicadamente ácido, casi terroso, con un suave matiz dulce. Su verdadera personalidad se revela en infusión, herbal, amaderada, ligeramente amarga, con matices de frutos rojos. Una complejidad sorprendente para una flor de aspecto tan festivo. Salmón quería trasladar esa dualidad al perfume sin suavizar sus aristas, el hibisco debía ser fiel a sí mismo, incluyendo las facetas más desafiantes que hacen único su aroma.

Para construir el contrapunto gourmand, el director creativo recurre a un recuerdo de infancia, su madre, profesora de cocina, hacía hojaldre con frecuencia, y parte de la masa siempre terminaba convirtiéndose en palmiers. Esos dulces crujientes, con su capa de azúcar caramelizada y su sabor cremoso y mantecoso, se convirtieron en la referencia perfecta. La conexión con Omán resultó ser más profunda de lo esperado, la palabra “palmiers” comparte raíz latina con “palmeras”, y en Omán las palmeras son omnipresentes. Un hilo invisible entre la infancia en Europa y el presente en el Golfo Pérsico.

Para materializar esta visión, Salmón recurre al perfumista Jerome Epinette, conocido por su habilidad para equilibrar contrastes marcados sin que la composición pierda coherencia. El resultado es un eau de parfum al 20% de familia floral gourmand que despliega sus dos ideas principales desde el primer segundo, la nota de hibisco, acida, afrutada, herbal y ligeramente terrosa, y el acorde de caramelo salado, dulce, mantecoso y apetecible. Entre ambos, la fruta de la pasión actúa como puente natural gracias a su dualidad ácida y dulce, mientras el incienso aporta luminosidad y carácter amaderado. En el fondo, sándalo, cypriol y vainilla dan profundidad y sensualidad a la composición, alargando la estela con suavidad.

La pirámide olfativa completa sitúa en la salida el caramelo salado, la fruta de la pasión y la bergamota, en el corazón, el hibisco, el iris y el incienso, y en el fondo, el sándalo, el cypriol y la vainilla. Una estructura que en papel podría sonar arriesgada pero que en la piel funciona con una fluidez sorprendente, nada domina de forma agresiva, todo convive.

Love Hibiscus llega en el frasco diseñado de Secret Garden, que debutó en 2024. El color es un rojo hibisco intenso, y el acabado cerámico especial que recubre el exterior le confiere una textura táctil que recuerda a la piel de un melocotón, suave y sensorial. El diseño del packaging es obra de Louise Mertens, la dirección artística de la campaña la firma Jade Lombard y la fotografía es de Charles Negre.
La fragancia se une a las cuatro anteriores de la colección, Lilac Love, que combina cacao y lila; Blossom Love, con amaretto y flor de cerezo, Love Tuberose, que mezcla crema Chantilly y nardo, y Love Delight, con heliotropo y dulces de Oriente Medio glaseados con miel. Cinco aproximaciones a la feminidad contemporánea que no comparten un tipo de mujer, sino una actitud, la de quien no necesita elegir entre lo vivaz y lo misterioso.


